La nueva alianza regional contra el crimen organizado comenzó a tomar forma este martes en Nueva York, donde Estados Unidos y otros 14 países de América Latina y el Caribe acordaron coordinar sanciones contra 24 organizaciones criminales consideradas una amenaza común para la seguridad del hemisferio.
El acuerdo fue anunciado durante una reunión de la coalición ''Escudo de las Américas'', impulsada por el gobierno de Donald Trump, en el marco de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas. La declaración establece la intención de aplicar medidas coordinadas contra grupos vinculados con el narcotráfico y otras actividades delictivas transnacionales.
Entre las medidas previstas figuran el congelamiento de activos, restricciones migratorias y de visado para integrantes, asociados y simpatizantes de las organizaciones señaladas. Los países también plantearon establecer responsabilidad penal para quienes proporcionen deliberadamente apoyo material o logístico a estos grupos.
El gobierno de Trump y otros 14 países del Escudo de las Américas coordinaron sanciones para las principales asociaciones criminales de Latinoamérica
La lista incluye organizaciones como Mara Salvatrucha (MS-13), el Tren de Aragua, los principales cárteles mexicanos, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), disidencias de las FARC, Primeiro Comando da Capital (PCC), Comando Vermelho y Sendero Luminoso.
Los 24 grupos ya habían sido incluidos en listas de sanciones estadounidenses y varios fueron designados por Washington como organizaciones narco-terroristas. Con el nuevo acuerdo, la administración Trump busca ampliar la presión más allá de las medidas adoptadas unilateralmente por Estados Unidos y convertir el combate contra estas redes en una estrategia coordinada a nivel regional.
Donald Trump endurece su postura contra los cárteles
El anuncio se produjo horas después de que Donald Trump reclamara ante la Asamblea General de la ONU una respuesta más contundente contra los cárteles de la droga. El presidente estadounidense describió a estas organizaciones como ''el ISIS del hemisferio occidental'' y advirtió que Washington no permitirá que las amenazas criminales ganen terreno en América.
Trump sostuvo que Estados Unidos dispone de una capacidad militar superior y que está dispuesto a utilizarla cuando sea necesario para defender sus intereses y contribuir a la seguridad del hemisferio.
La lucha contra los cárteles se convirtió en uno de los ejes de la política de seguridad de su administración hacia América Latina. Washington sostiene que las organizaciones criminales han ampliado sus operaciones a través de las fronteras nacionales y que sus redes financieras, logísticas y de tráfico de drogas requieren una respuesta que supere las capacidades individuales de cada país.
Entre los grupos criminales sancionador por el Escudo de las Américas se encuentran el MS-13, los cárteles mexicanos y el Tren de Aragua
En esa línea, los firmantes del documento anunciaron que solicitarán formalmente al Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) que active el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR).
El acuerdo, firmado en 1947, establece un mecanismo de consulta entre los países miembros ante amenazas a la seguridad regional. La propuesta busca utilizar esa estructura para reforzar la coordinación frente a las organizaciones identificadas como amenazas narcoterroristas.
Una coalición promovida por Washington
El ''Escudo de las Américas'' fue anunciado por Trump en marzo con el objetivo de coordinar capacidades militares, policiales y de inteligencia para combatir el narcotráfico y el crimen organizado. Desde entonces, la iniciativa incorporó a nuevos gobiernos y amplió su alcance.
La declaración presentada este martes contempla cooperación en tres áreas principales: seguridad, coordinación multilateral y protección económica. También incluye intercambio de inteligencia, acceso a tecnologías de seguridad, capacitación de fuerzas policiales y coordinación de posiciones en organismos internacionales.
Entre los países participantes se encuentran Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago, además de Estados Unidos.
Chile anunció su adhesión a la coalición y destacó que la cooperación permitirá fortalecer el intercambio de información, las capacidades de análisis y la capacitación de sus fuerzas de seguridad. El gobierno chileno también señaló la necesidad de coordinar acciones frente a organizaciones criminales que operan en distintos países.
El comunista Lula da Silva criticó la intervención del Escudo de las Américas en la lucha contra el crimen organizado
La iniciativa, sin embargo, no cuenta con el respaldo de todos los gobiernos de mayor peso regional. Brasil y México permanecen fuera de la coalición.
El presidente comunista brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió ante la ONU la cooperación internacional contra el crimen organizado, pero cuestionó las intervenciones extranjeras y el enfoque promovido por Washington.