El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos acusó al régimen iraní de estar reconstruyendo su arsenal militar y nuclear.
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Estados Unidos anunció este martes una nueva serie de sanciones dirigidas contra una red internacional acusada de facilitar el acceso de Irán a armamento y componentes militares, en un contexto de creciente tensión tras recientes ataques conjuntos de Washington y Tel Aviv contra instalaciones iraníes.
La medida, comunicada por el Departamento del Tesoro, afecta a 14 personas, empresas y activos vinculados a actividades de adquisición, transporte y financiamiento de material bélico, con presencia en Irán, Turquía y Emiratos Árabes Unidos.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, defendió la decisión asegurando que el gobierno iraní debe ser responsabilizado por lo que describió como el uso indiscriminado de misiles y drones contra civiles y objetivos estratégicos. Según Bessent, estas sanciones forman parte de una efectiva estrategia para interrumpir las cadenas logísticas que permiten a Teherán reconstruir su capacidad militar, especialmente en lo referente a misiles balísticos y sistemas de drones.
De acuerdo con el Departamento del Tesoro, Irán ha acelerado sus esfuerzos para reconstituir su arsenal tras las recientes operaciones militares que han afectado significativamente su infraestructura de defensa. En este contexto, Washington sostiene que la presión económica y las sanciones dirigidas son herramientas clave para limitar la capacidad del régimen de recuperar rápidamente su potencial ofensivo.
El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos anunció un nuevo paquete de sanciones contra la principal red de proveedores de insumos militares para el régimen iraní
Entre los sancionados figuran intermediarios financieros, empresas de logística y proveedores de materiales considerados de uso dual, es decir, con aplicaciones civiles y militares. Uno de los casos destacados es el de una compañía con sede en Turquía acusada de suministrar insumos utilizados en la producción de nitrocelulosa, un componente esencial para la fabricación de propelentes sólidos en cohetes y misiles. Este tipo de adquisiciones, según las autoridades estadounidenses, demuestra la existencia de redes sofisticadas diseñadas para eludir restricciones internacionales.
El Departamento del Tesoro también señaló la participación de individuos implicados en la coordinación de envíos de componentes hacia Irán, así como en la facilitación de pagos y transferencias financieras necesarias para sostener estas operaciones. Según Washington, estas redes operan de forma transnacional, utilizando múltiples jurisdicciones para dificultar su rastreo y sanción.
Otro foco importante de las medidas es la aerolínea Mahan Air, que ya ha sido objeto de sanciones previas por parte de Estados Unidos. En esta nueva ronda, se han incluido aeronaves específicas utilizadas, según Washington, en el transporte de equipos militares y sistemas de vehículos aéreos no tripulados (UAV). Estas designaciones buscan restringir aún más la capacidad operativa de la compañía y limitar su acceso a sistemas financieros internacionales.
Entre las entidades sancionadas se encuentran empresas turcas que venden a Irán insumos para la producción de misiles
El gobierno estadounidense ha advertido además sobre el creciente uso por parte de Irán de drones de ataque de la serie Shahed, empleados en operaciones contra infraestructura energética y objetivos militares en la región. Según el Tesoro, estos sistemas representan una amenaza directa no solo para los aliados de Estados Unidos, sino también para la estabilidad de los mercados energéticos globales, especialmente en zonas estratégicas como el Estrecho de Ormuz.
Las sanciones se producen en un momento de estancamiento diplomático entre Washington y Teherán, que no han logrado avanzar en la posibilidad de reanudar un nuevo ciclo de negociaciones para contener la escalada del conflicto. En paralelo, el alto el fuego temporal impulsado por el presidente Donald Trump fue extendido, y el mandatario ha advertido que Estados Unidos está preparado para retomar acciones militares si no se alcanzan avances concretos.
Con estas medidas, Washington busca no solo debilitar la infraestructura militar iraní, sino también enviar un mensaje a actores internacionales que colaboran indirectamente con estas redes, advirtiendo sobre las consecuencias de facilitar la expansión del programa armamentístico de Teherán.
El presidente de los Estados Unidos decidió extender el alto al fuego con Irán pero continuará con el bloqueo en el Estrecho de Ormuz