El jefe de las Fuerzas de Defensa de Uganda, Muhoozi Kainerugaba, generó expectativa a nivel internacional tras intensificar sus declaraciones públicas contra Turquía, incluyendo nuevos mensajes difundidos a través de la red social X en los que exige una compensación económica de 1.000 millones de dólares y advierte sobre posibles represalias diplomáticas.
Kainerugaba, quien además es hijo del presidente ugandés Yoweri Museveni, afirmó que Turquía se ha beneficiado económicamente de la estabilidad relativa en Somalia sin compensar adecuadamente a Uganda por su papel en la lucha contra el grupo insurgente Al-Shabaab. Según sostuvo, las fuerzas ugandesas han sido fundamentales durante casi dos décadas en operaciones de seguridad que permitieron proteger instituciones somalíes y facilitar el desarrollo de proyectos internacionales.
En una serie de publicaciones, el jefe militar declaró que si Ankara no responde a su demanda, Uganda podría cerrar la embajada turca en Kampala, lo que supondría una escalada significativa en las relaciones diplomáticas entre ambos países.














