Según Witkoff, durante esas conversaciones el régimen iraní insistió en su derecho a enriquecer uranio y a mantener reservas suficientes para alcanzar capacidad nuclear militar en pocos días.
“Comenzar la conversación diciendo que tienen derecho a enriquecer y que poseen material equivalente a once bombas fue suficiente para concluir que no estaban negociando seriamente”, explicó.
Para Estados Unidos, esa postura evidenció que Teherán no tenía intención real de alcanzar una solución diplomática al conflicto.
Trump mantiene una línea roja sobre el programa nuclear
El enviado estadounidense subrayó que el presidente Donald Trump estableció una línea roja clara respecto al programa nuclear iraní.
“Irán no puede tener un arma nuclear”, reiteró Witkoff.











