La gobernadora demócrata de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, anunció el martes que se negará a entregar al Departamento de Justicia (DOJ) información personal sobre miles de personas que fueron registradas erróneamente para votar en el estado, una decisión que ha provocado un fuerte enfrentamiento con las autoridades federales y nuevas críticas sobre la gestión de la integridad electoral.
La División de Derechos Civiles del DOJ, dirigida por la fiscal general adjunta Harmeet Dhillon, había solicitado el 21 de julio los nombres, fechas de nacimiento, direcciones, nacionalidades y fechas de registro de aproximadamente 6.600 no ciudadanos que aparecían en los padrones electorales de Nueva Jersey. Según la información proporcionada por las autoridades, unas 400 de esas personas podrían haber llegado a emitir su voto.
Dhillon otorgó a Sherrill un plazo de cinco días para entregar los datos solicitados. Sin embargo, la gobernadora respondió que Nueva Jersey no proporcionaría la información personal de miles de residentes y sostuvo que la solicitud carecía de fundamento legal.
Sherrill argumentó que los no ciudadanos fueron registrados para votar ''sin culpa alguna'' y aseguró que las autoridades estatales y locales están trabajando para corregir el problema. La gobernadora afirmó que su prioridad es proteger la información personal de los residentes y evitar que sus datos sean entregados al gobierno federal sin una base jurídica suficiente.















