El Southern Poverty Law Center usaba el dinero de sus donantes para financiar en secreto a grupos que afirmaba combatir.
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El Departamento de Justicia del gobierno del presidente Donald Trump anunció este miércoles que el Southern Poverty Law Center (SPLC), una organización de extrema izquierda conocida por su trabajo legal, fue imputada por fraude y lavado de dinero en relación con "grupos extremistas violentos".
La acusación sostiene que, a partir de los años 80, "el SPLC comenzó a operar una red encubierta de individuos que estaban asociados con grupos extremistas y violentos, como el Ku Klux Klan, o que se habían infiltrado en grupos extremistas violentos bajo la dirección del SPLC".
En concreto, según el comunicado de prensa brindado por la cartera de Justicia, el SPLC "desvió más de 3 millones de dólares de fondos donados a individuos asociados" hacia grupos supremacistas blancos como el Movimiento Nacionalsocialista, los United Klans of America y el Sadistic Souls Motorcycle Club (grupo afiliado a Aryan Nations), entre 2014 y 2023.
La sede del Southern Poverty Law Center está ubicada en el estado de Alabama.
Acusados de lucrar con el extremismo para justificar su existencia
Así, parte del dinero que se le donaba al SPLC se utilizaba para financiar a los líderes y organizadores de grupos racistas al mismo tiempo que esta ONG de extrema izquierda alegaba combatir y denunciar a esos mismos grupos en su labor diaria, todo esto sin el conocimiento de sus propios donantes.
Según el fiscal general interino de los Estados Unidos, Todd Blanche, el grupo de extrema izquierda "estaba fabricando racismo para justificar su existencia". El funcionario agregó que "usar el dinero de los donantes para presuntamente lucrar con miembros del Klan no puede quedar sin castigo".
"El SPLC presuntamente participó en una operación de fraude masivo para engañar a sus donantes, enriquecerse y ocultar sus operaciones engañosas al público", dijo el director del FBI, Kash Patel. "Mintieron a sus donantes, prometiendo desmantelar grupos extremistas violentos, y en realidad terminaron pagando a los líderes de esos mismos grupos extremistas, incluso utilizando los fondos para que estos grupos facilitaran la comisión de delitos estatales y federales".
Son en total 11 cargos -que van desde fraude electrónico a declaraciones falsas a un banco con seguro federal y conspiración para cometer lavado de dinero con ocultación- los que se le fueron imputados a esta ONG por un gran jurado ubicado en Alabama.
Conferencia de prensa del Departamento de Justicia.