Estados Unidos mantiene la presión militar y diplomática sobre Irán en un momento crítico del conflicto bilateral, con el presidente Donald Trump afirmando que el bloqueo naval impuesto a puertos iraníes no será levantado hasta que se alcance un acuerdo formal con Teherán. La medida, en vigor desde hace aproximadamente una semana, se enmarca en una estrategia de coerción que Washington considera clave para forzar concesiones en las negociaciones de paz.
Trump aseguró que el bloqueo está teniendo un impacto severo sobre la economía iraní, señalando que la presión aplicada por Estados Unidos está ''destruyendo'' la capacidad operativa del país en el conflicto. Según el mandatario, la administración estadounidense mantiene una posición de ventaja clara y no cederá sin un acuerdo favorable. ''Estamos ganando por mucho'', afirmó en publicaciones difundidas en su red social Truth Social.
La operación ha sido ejecutada por el Comando Central de los Estados Unidos (Centcom), que informó que desde el inicio del bloqueo ha obligado a 27 embarcaciones a regresar o desviarse de su ruta hacia puertos iraníes. Además, las fuerzas estadounidenses interceptaron un buque con bandera iraní que intentaba atravesar el cerco marítimo, en lo que constituye uno de los incidentes más significativos desde el inicio de la crisis.













