En un dramático y poco habitual testimonio ante el Congreso, la jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos, Amy Coney Barrett, expuso el extremismo de la izquierda al relatar el momento en que tuvo que explicarle a su hijo de 12 años por qué llevaba a su casa un chaleco antibalas para protegerse de las amenazas de muerte.
La magistrada, nominada al máximo tribunal por Donald Trump en 2020, declaró que la ola de amenazas provenientes de sectores de izquierda "ha obligado a mis hijos a pensar y ver cosas que los niños no deberían tener que ver ni pensar". Lo hizo al testificar en una audiencia destinada a debatir el aumento del presupuesto de la Corte para el año fiscal 2027, que incluye un incremento en los fondos de seguridad para proteger a los jueces.













