La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó este jueves a los periodistas que la paciencia de Trump se está "agotando" con el líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, debido a que este no avanza la agenda legislativa del presidente en el Congreso y no consigue aprobar la Ley SAVE America.
Durante un acto en Georgia anoche, Trump presionó a Thune para que elimine el "filibuster" en el Senado y destrabe la ley que exige ciudadanía para votar: "¡Que todo el mundo llame a John Thune al Senado. Él es el líder del Partido Republicano. Y díganle que apruebe esto de una vez!"
Al mismo tiempo, el presidente elogió al líder republicano Mike Johnson. "Tengo que decir que Mike Johnson y la Cámara de Representantes hicieron un gran trabajo, pero la estamos pasando difícil en el Senado. Lo que están haciendo no está bien", afirmó. "El Congreso la va a volver a aprobar. Ya la aprobaron tres veces. La van a volver a pasar. Parece que el Senado fuera ese lugar al que envías las cosas cuando quieres que se mueran”.
Trump le dedicó unas palabras a Thune anoche en su acto.
Esta mañana en su rueda de prensa en la Casa Blanca, Leavitt reafirmó los dichos del mandatario con respecto a la inacción de Thune. "El presidente habló directamente de esto ayer. Su paciencia se está agotando. Quiere ver aprobada la mayor cantidad posible de la ley SAVE America antes del receso de agosto", señaló la funcionaria trumpista.
"Estuvo de gira ayer, habló de esto y hubo un aplauso total de la gente en el público, de los norteamericanos de a pie, porque pedir una identificación para votar es de sentido común. Quieren pruebas de ciudadanía en nuestras elecciones, y el presidente está convencido de eso", sintetizó Leavitt.
"Sumaría que, como saben, el pueblo estadounidense eligió por abrumadora mayoría a los republicanos para liderar no solo la Casa Blanca, sino también la Cámara de Representantes y el Senado. La Cámara hizo su trabajo. El Senado también tiene que hacer el suyo", cerró la secretaria de prensa.
Thune reaccionó a estas acusaciones confrontando con el presidente. Afirmó que aún no ha conseguido los votos necesarios para aprobar la SAVE America Act y señaló que son los demócratas los que están frenando el proyecto. El líder del Senado, históricamente un miembro del establishment del partido que desprecia a Trump, no está convenciendo en particular a los miembros más moderados de la bancada republicana.