En la carrera electoral más destacada de la noche, la senadora Darline Graham competirá en noviembre para ocupar por los próximos seis años la banca de su difunto hermano.
La candidata trumpista al Senado por Carolina del Sur, Darline Graham, se impuso en la interna republicana de este martes por la noche y competirá en las elecciones generales de noviembre por un escaño que históricamente ocupaba su hermano, el fallecido senador Lindsey Graham, y que se perfila como un bastión seguro para el oficialismo.
Graham derrotó al diputado Ralph Norman tras cosechar aproximadamente el 53,3% de los votos en el balotaje. Norman contaba con el respaldo de la exgobernadora y referente republicana Nikki Haley, cuya relación con el movimiento MAGA ha sido contenciosa en los últimos años y permanece tensa.
La victoria de Graham marca un hito político: hablamos de la victoria de una candidata que nunca antes había ocupado un cargo político en su vida antes de ser designada para relevar a su hermano en la Cámara Alta. Así, este resultado ratifica la influencia de Trump sobre los votantes republicanos. El pasado viernes, el mandatario visitó Carolina del Sur para pedirle personalmente al electorado que respaldara a su candidata en un mitín que compartieron los dos.
Darline fue apuntada por el gobernador de Carolina del Sur al Senado el mes pasado.
Durante la campaña, Graham defendió posturas provida y pidió prohibir por ley que hombres biológicos compitan en categorías deportivas femeninas. "Lindsey me enseñó que el servicio público no pasa por los títulos, sino por ayudar a la gente. El presidente Trump me pidió que me postulara al Senado para trabajar junto a él en las prioridades que nos importan", expresó la ganadora, recordando el legado de su hermano.
Simultáneamente, la influencia de Trump se hizo sentir en otra contienda interna celebrada este mismo martes en el estado de Oklahoma. Allí, el ex senador estatal Mike Mazzei ganó la nominación republicana para competir por la gobernación de ese estado, en un territorio que también se lo reconoce como un bastión trumpista.