La influencia militar crece dentro del régimen islámico ante la debilidad física de su nuevo líder.
Compartir:
El flamante Líder Supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, se encuentra recuperándose de heridas de gravedad que recibió tras el ataque aéreo estadounidense-israelí que terminó con la vida de su padre y antecesor, Ali Jamenei. al punto de que podría necesitar una cirugía reconstructiva.
Además, según reveló el New York Times este jueves, Mojtaba está físicamente debilitado, prácticamente aislado y con una dependencia cada vez mayor de los comandantes militares de la línea dura para gobernar. En el bombardeo también murieron la esposa y el hijo del nuevo mandamás iraní.
A pesar de su estado, los allegados del régimen aseguran que Jameneí se mantiene lúcido y sigue participando en decisiones clave, aunque rodeado por personal médico y bajo el temor de que revelar su ubicación lo convierta en un nuevo blanco, lo que explica el por qué no ha tenido una sola aparición pública desde que fue ungido como nuevo Líder Supremo del país.
El nuevo Ayatolá sigue herido y escondido: Le entregó el control de la política exterior a los generales
Pánico y acefalía en el régimen
El citado diario informó que las lesiones de Jameneí incluyen daños severos en una pierna que ya fue intervenida, además de quemaduras faciales graves que limitan su capacidad de habla y que harían necesaria una cirugía plástica. El esfuerzo dentro del régimen para no revelar su paradero es extremo: emisarios se manejan con una serie de mensajes escritos a manos que son trasladados en autos y motos para no dejar rastro digital.
Nacido en la élite gobernante, la vida de Mojtaba combina los estudios religiosos con lo militar. De adolescente se unió a una brigada de la Guardia Revolucionaria durante la guerra entre Irán e Irak en los 80. Luego alcanzó el rango de ayatolá y trabajó codo a codo con su padre coordinando operaciones de inteligencia, aunque nunca ocupó un cargo formal en el régimen islámico.
Pese a que la revolución islámica en Irán ascendió al poder rechazando la idea de la sucesión dinástica y que Mojtaba, a diferencia de su padre, carece de la misma autoridad religiosa, los generales que llevan adelante la guerra contra EEUU fueron determinantes en la elección del menor de los Jameneí como nuevo líder religioso -y heredero- del país.
El nuevo Ayatolá sigue herido y escondido: Le entregó el control de la política exterior a los generales