Mientras las feministas defienden a una madre que mató a sus tres hijos con bandas elásticas, personas normales se solidarizaron con el padre de las criaturas e iniciaron una campaña de donaciones.
En medio de la cruzada feminista para defender a Lindsay Clancy —la asesina que utilizó bandas elásticas de ejercicio para estrangular a sus tres hijos—, poco después del incidente, personas normales decidieron recaudar fondos para el padre de estas criaturas como parte de una campaña en línea que superó el millón de dólares en donaciones.
Patrick Clancy vivía en el suburbio costero de Duxbury, estado de Massachusetts, con su esposa, Lindsay, y sus tres hijos pequeños —Callan, Dawson y Cora— que oscilaban entre los 8 meses y 5 años de edad. Una tarde de 2023, Patrick volvió del trabajo y encontró en el sótano de la casa familiar a sus tres hijos estrangulados y a su esposa gravemente herida en el jardín, ahora paralizada de la cintura para abajo.
En conversaciones con profesionales de la salud mental y un capellán tras el hecho, admitiendo que actuó bajo el mandato de voces que le ordenaban hacerlo, Lindsay confesó el brutal crimen y fue imputada por el triple infanticidio. En el juicio que se está realizando en su contra, sus abogados sostienen que ella sufría una psicosis posparto inducida por medicamentos y que debería ser ingresada en un centro de salud mental.
A pesar de todo, Patrick reconstruyó su vida y actualmente está casado con la Dra. Rachel Danis. Ambos residen en Nueva York. "Esta ayuda es especialmente necesaria porque Pat no podrá trabajar en el futuro previsible mientras atraviesa esta dolorosa tragedia que le cambió la vida", escribió el organizador de la campaña, Matthew Glaser.
"La verdadera Lindsay era generosamente amorosa y cariñosa con todos: conmigo, con nuestros hijos, familiares, amigos y sus pacientes. Las fibras mismas de su alma son amorosas. Todo lo que deseo para ella ahora es que de alguna manera pueda encontrar la paz", declaró Patrick en su momento.
Imágenes de la marcha feminista de ayer en defensa de Lindsay Clancy.