El hombre abatido este sábado tras abrir fuego cerca de la Casa Blanca fue identificado como Nasire Best, un afroamericano de 21 años que ya había protagonizado múltiples incidentes previos relacionados con la seguridad presidencial en Estados Unidos. El episodio volvió a encender las alarmas en Washington por los reiterados intentos de ataque contra el entorno de Donald Trump.
Según confirmó el Servicio Secreto estadounidense, Best llegó armado a las inmediaciones de la residencia presidencial y abrió fuego contra un puesto de seguridad. Los agentes respondieron inmediatamente al ataque y lograron neutralizarlo. El joven fue trasladado al hospital George Washington, donde finalmente murió por el heroico accionar del servicio.

De acuerdo con medios estadounidenses como CNN, Best ya era conocido por las autoridades federales. En junio de 2025 había sido detenido luego de bloquear un carril de acceso a la Casa Blanca, mientras que semanas después volvió a ser arrestado por intentar ingresar a un complejo vinculado a la residencia presidencial.
Las investigaciones también revelaron un preocupante historial de comportamiento violento y delirante. En redes sociales, el atacante afirmaba ser “el verdadero Osama bin Laden” y en otras publicaciones decía ser Dios. Funcionarios estadounidenses señalaron además que había sido catalogado como una persona con trastornos emocionales e incluso tenía una orden de alejamiento vigente.









