La cámara alta de los Estados Unidos adoptó la nueva medida que impide que sus miembros participen en operaciones que involucren eventos predictivos.
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El Senado de Estados Unidos aprobó por unanimidad una reforma a sus reglas internas que prohíbe de manera inmediata a los senadores, sus asesores y otros funcionarios participar en mercados de predicciones, plataformas donde los usuarios apuestan sobre el desenlace de eventos del mundo real, como elecciones, conflictos internacionales o indicadores económicos.
La iniciativa fue impulsada por el senador republicano Bernie Moreno y ampliada a través de una enmienda del demócrata Alex Padilla, que extendió la prohibición al personal legislativo. La medida, que entró en vigor de inmediato tras su aprobación sin votación nominal, busca reforzar la confianza pública en el Congreso y evitar posibles conflictos de interés derivados del uso de información privilegiada.
Durante el debate en el recinto, Moreno sostuvo que los legisladores no deben involucrarse en actividades especulativas mientras perciben un salario financiado por los contribuyentes. ''No hay lugar para que los senadores participen en este tipo de apuestas, especialmente cuando tienen acceso a información sensible que podría influir en los resultados'', afirmó.
La resolución que prohíbe a los senadores participar en operaciones de predicción fue introducida por el senador republicano Bernie Moreno
En la misma línea, el líder demócrata Chuck Schumer respaldó la iniciativa y advirtió sobre los riesgos institucionales: ''No podemos permitir que el Congreso se convierta en un casino donde se apueste sobre guerras, crisis económicas o elecciones''.
La resolución se limita al Senado, aunque ya surgieron voces en la Cámara de Representantes que buscan replicar la medida. Legisladores de ambos partidos instaron además a que el Poder Ejecutivo y el Judicial adopten restricciones similares, en un intento por establecer un estándar ético uniforme en toda la estructura del Estado.
El endurecimiento de las normas llega en un contexto de creciente escrutinio sobre los mercados de predicción y su posible uso indebido. En uno de los casos más recientes, un soldado del ejército estadounidense fue acusado de fraude tras obtener ganancias cercanas a los 400.000 dólares al apostar sobre la salida del poder del presidente venezolano Nicolás Maduro. Según las investigaciones, el militar habría utilizado información clasificada antes de una operación que terminó afectando el escenario político en ese país.
También se han detectado movimientos sospechosos en estas plataformas antes de anuncios relevantes en política exterior, lo que alimentó las preocupaciones en el Capitolio sobre la posibilidad de que funcionarios o personas con acceso a información confidencial puedan beneficiarse económicamente.
Las principales plataformas de predicciones celebraron la decisión, siendo que Kalshi incluso sancionó a funcionarios públicos por su participación en operaciones en el pasado
Las principales plataformas del sector, como Polymarket y Kalshi, respaldaron públicamente la decisión del Senado. Ambas compañías aseguraron que ya contaban con políticas internas que prohíben la participación de funcionarios públicos y sancionan el uso de información privilegiada, aunque valoraron la regulación oficial como un paso clave para fortalecer la credibilidad de la industria. Kalshi, de hecho, informó recientemente que sancionó a varios candidatos por apostar en sus propias contiendas electorales.
Sin embargo, algunos legisladores consideran que la medida aprobada se queda corta. El senador demócrata Chris Murphy advirtió que restringir el acceso a los mercados de predicción solo para funcionarios no elimina el problema de fondo.
Según explicó, la información sensible puede filtrarse a través de redes personales o contactos indirectos, lo que hace difícil controlar su uso. Por ello, impulsa una descabellada propuesta más amplia que busca prohibir directamente las apuestas sobre eventos vinculados a decisiones gubernamentales, conflictos armados o situaciones donde exista conocimiento anticipado.
El senador demócrata Chris Murphy propuso extender la prohibición absoluta de los mercados de predicciones
El debate se inscribe además en una discusión sobre la ética financiera de los miembros del Congreso. Durante años, distintas iniciativas han intentado prohibir o limitar la compraventa de acciones por parte de legisladores, debido al riesgo de que utilicen información privilegiada obtenida en sesiones informativas cerradas o en el proceso legislativo. Aunque en 2012 se establecieron mayores requisitos de transparencia, su cumplimiento ha sido irregular y las críticas persisten.
En ese contexto, figuras como la demócrata Nancy Pelosi han sido frecuentemente mencionadas en el debate público sobre inversiones de legisladores, aunque ella ha defendido reiteradamente la legalidad de las operaciones financieras realizadas por su entorno familiar. Su caso se ha convertido en un símbolo de las tensiones entre la legalidad vigente y las demandas de estándares éticos más estrictos.
El foco ahora se traslada a la Cámara de Representantes y a otras ramas del gobierno, donde se definirá si esta medida se convierte en un estándar más amplio dentro del sistema político estadounidense.
El entorno familiar de la demócrata Nancy Pelosi ha sido señalado como el ejemplo más redundante de participación de funcionarios públicos en mercados de operaciones