El presidente Donald Trump encabezó este miércoles la primera noche de la histórica convención de mitad de mandato del Partido Republicano en Dallas, brindando un discurso magistral de cierre ante miles de asistentes donde habló de Irán, sacó pecho por el acuerdo con Venezuela y prometió derrotar a la oposición en las legislativas de noviembre.
Durante su alocución, Trump prometió superar la maldición de las elecciones de mitad de mandato: "Por alguna razón, cuando un presidente gana, incluso si es realmente un buen presidente o un gran presidente —no hay muchos de ellos—, no ganan las elecciones de mitad de mandato, y nadie sabe muy bien por qué", reflexionó el presidente. "Vamos a cambiar eso. No hay razón para ello. No hay razón. Es algo profundo y psicológico".
En este sentido, Trump pidió a los votantes que "finjan que estoy en la boleta" y prometió que el 3 de noviembre, el día de las elecciones legislativas, "la gran mayoría estadounidense se pondrá de pie y seguirá haciendo que Estados Unidos vuelva a ser grande". "Se supone que las elecciones de mitad de mandato no las debe ganar el presidente en ejercicio, y vamos a cambiar eso, y haremos que sea un momento aún más importante en nuestro país y presidencia", agregó.
Como muestra de su incansable energía, el jefe de Estado dijo que planea visitar todos los estados clave para ayudar a que sus candidatos lleguen al Congreso. "Voy a ir a cada uno de ellos, unos 35. En un par de casos iré dos veces, haré eventos telefónicos y volveré a Texas porque tenemos que elegir a Ken Paxton... Si es necesario, volveré dos o tres veces. Dirán: '¡Sáquenlo de aquí a este tipo! ¡Sáquenlo!'".

En materia geopolítica, Trump presumió del acuerdo petrolero con Venezuela. "Es el acuerdo petrolero más grande, y probablemente sea el acuerdo más grande en la historia de nuestro país; 65 mil millones de barriles son nuestros", remarcó el magnate republicano.
Sobre la guerra en Irán, el mandatario subrayó que el régimen islámico preferiría negociar con los "demócratas tontos y débiles" y anticipó que "la guerra terminará muy poco después de las elecciones". Recordó que, si no fuese por su intervención militar, Irán hubiese obtenido un arma nuclear gracias al desastroso acuerdo que firmó el expresidente Barack Obama en 2015 con Teherán, conocido en inglés como el JCPOA.
"Si no hubiera cancelado el JCPOA y si no los hubiéramos golpeado con nuestros hermosos bombarderos B-2, tendrían un arma nuclear en este momento y yo les estaría hablando como Líder Supremo", resaltó.











