Donald Trump amenazó este miércoles con redoblar los ataques contra la infraestructura de Irán si el régimen continúa disparando contra los barcos que transitan por el Estrecho de Ormuz. Con esta advertencia, el presidente deja en claro que está dispuesto a llevar la guerra a otro nivel.
"A partir de este momento, cada vez que la República Islámica de Irán le dispare a un barco en el Estrecho de Ormuz, ya sea con un misil, un cohete, un dron o cualquier otro dispositivo o arma, Estados Unidos va a bombardear y destruir UN PUENTE O PLANTA ENERGÉTICA, incluidas las que están al lado o dentro de Teherán, la capital", escribió Trump en Truth Social.
El mandatario busca acorralar a Teherán para obligarlo a sentarse a la mesa de negociación, cerrar la guerra y frenar su programa nuclear. La Casa Blanca sigue abierta a la diplomacia, pero, como remarcó el secretario de Estado Marco Rubio hace algunas horas, los iraníes tienen que probar que tienen buenas intenciones para negociar.
Rubio se encuentra en una gira diplomática por Asia.
Trump asiste a la ceremonia de repatriación de los caídos
Mientras tanto, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) sigue bombardeando posiciones iraníes e informó en las últimas horas que completó la undécima noche de bombardeos. El objetivo de estos ataques es anular las capacidades del régimen islámico de vulnerar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.
Hasta el momento, 18 soldados estadounidenses perdieron la vida desde que la guerra comenzó en febrero de este año. Hoy, Trump asistió a la ceremonia de repatriación de los restos de los cuatro efectivos caídos desde que se reinició el fuego entre las partes y se suspendió la tregua.
Entre las víctimas se encuentran el primer teniente Tyler James Feehan, de 25 años, y la soldado Isabella Gonzales, de 19 años, quienes murieron en un ataque iraní en una base militar en Jordania. El Pentágono confirmó recientemente que el sargento Angel S. Rampersad, de 28 años, también falleció en ese mismo hecho. La cuarta baja es el sargento Michael Emmanuel Swinton, de 30 años, quien murió mientras detonaba de forma controlada un dron iraní derribado en Irak.
La ceremonia de repatriación de los caídos tuvo lugar esta mañana en Delaware.