El presidente Donald Trump firmó el 10 de agosto una orden ejecutiva destinada a modificar el enfoque federal sobre la vacunación infantil, promoviendo un calendario que espacie las inmunizaciones y reduzca la cantidad de vacunas administradas en una misma visita médica. La medida representa una victoria para el movimiento ''Make America Healthy Again (MAHA)'', que desde hace tiempo cuestiona algunas prácticas del sistema de salud y defiende una mayor participación de los padres en las decisiones médicas de sus hijos.
Uno de los principales cambios planteados por la orden es la recomendación de administrar la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) mediante tres vacunas individuales en visitas separadas, una vez que esos productos estén disponibles en Estados Unidos. El documento también establece que, en la medida de lo posible, las vacunas infantiles deberían aplicarse en diferentes consultas médicas.
Trump defendió el cambio durante la ceremonia de firma y cuestionó la cantidad de vacunas que reciben actualmente algunos niños. El presidente criticó lo que describió como hasta ''72 pinchazos'' para niños pequeños ''hermosos, sanos'' y argumentó que el calendario debe ser más razonable y menos abrumador para las familias.
El presidente Donald Trump firmó un decreto para espaciar las vacunas en el calendario infantil
Trump señaló que su enfoque contempla 11 vacunas clave y sostuvo que distribuir las aplicaciones a lo largo de un año, mediante cinco visitas médicas diferentes, sería una alternativa más adecuada. Para sus partidarios, la propuesta busca devolver a los padres un papel central en las decisiones relacionadas con la salud de sus hijos y reducir lo que consideran una excesiva intervención de las autoridades sanitarias.
La orden también aborda directamente los derechos de los padres y las posibles excepciones a los requisitos de vacunación. Trump instruyó al fiscal general a adoptar ''medidas apropiadas'' para respaldar acciones legales que cuestionen leyes estatales que puedan entrar en conflicto con obligaciones constitucionales o federales relacionadas con la autoridad parental, la libertad religiosa, las adaptaciones por discapacidad y la igualdad ante la ley.
En particular, la orden menciona las obligaciones de los estados de proporcionar, cuando corresponda bajo la legislación federal, exenciones religiosas y médicas de los requisitos de inmunización infantil y adolescente.
El enfoque de la administración republicana contempla 11 inoculaciones clave en un calendario de 5 visitas anuales
Además, el Departamento de Justicia, el Departamento de Educación y el Departamento de Salud y Servicios Humanos deberán tomar medidas para garantizar que sus contratistas y beneficiarios de fondos federales, incluidos gobiernos estatales y locales, cumplan con las obligaciones constitucionales y legales aplicables.
La iniciativa llega justo cuando millones de niños regresan o se preparan para regresar a las escuelas. En Estados Unidos, sin embargo, los estados conservan la autoridad para establecer requisitos de vacunación para los estudiantes. Por ello, la orden presidencial puede influir en las recomendaciones federales y en las políticas relacionadas con las exenciones, pero no elimina por sí sola las leyes estatales que exigen determinadas vacunas para asistir a la escuela.
Trump y sus aliados han presentado la medida como una cuestión de libertad médica, responsabilidad parental y revisión de las políticas sanitarias existentes. La administración sostiene que las recomendaciones sobre vacunas deben basarse en una evaluación cuidadosa de los beneficios, riesgos y necesidades individuales de los niños, en lugar de asumir que un único calendario funciona de la misma manera para todas las familias.
El presidente de los Estados Unidos ha presentado la medida como un acto de libertad médica y responsabilidad paternal