La empresa aeroespacial de Elon Musk, SpaceX, se consolidó en los últimos años como el principal actor en la industria espacial a nivel global.
Sin embargo, lejos de haber sido un camino tranquilo, la compañía enfrentó en sus inicios fuertes críticas por parte de los astronautas más importantes de la historia, aunque logró rechazar esos cuestionamientos con resultados concretos que hoy la posicionan como líder en lanzamientos y transporte orbital.
Las críticas más importantes surgieron en 2010, en el marco del debate por la decisión del gobierno estadounidense de cancelar el programa Constellation de la NASA y avanzar hacia un modelo que incorporara al sector privado en el traslado de astronautas.

Las críticas contra SpaceX
Durante una audiencia ante el Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado, figuras históricas como Neil Armstrong y Gene Cernan, la primer y última persona en pisar la Luna, manifestaron su preocupación por este cambio de rumbo.
Cernan fue uno de los más críticos y advirtió sobre la "falta de experiencia" de las nuevas compañías del sector: “Estas empresas comerciales aún no saben lo que no saben”. Su postura reflejaba dudas sobre la capacidad de las startups para cumplir con estándares de seguridad comparables a los de empresas tradicionales como Boeing o Lockheed Martin.
Por su parte, Armstrong rechazó la estrategia general, señalando que el plan carecía de “un programa de respaldo” y cuestionando la viabilidad de que los nuevos actores alcanzaran los niveles de seguridad y cumplimiento necesarios.

Las críticas también quedaron plasmadas en una carta abierta enviada en abril de 2010 al gobierno de Barack Obama, firmada por Armstrong, Jim Lovell y Cernan.










