El descubrimiento de un laboratorio clandestino con patógenos peligrosos reveló graves fallas en el gobierno demócrata de Newsom.
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El hallazgo de un laboratorio clandestino en la ciudad de Reedley, en el estado de California, ha desatado una investigación federal que puso en evidencia graves fallas regulatorias, riesgos sanitarios y potenciales conexiones con el gobierno chino, al tiempo que ha generado críticas hacia la gestión estatal encabezada por el gobernador demócrata Gavin Newsom.
El caso comenzó cuando Jesalyn Harper, agente de control de códigos local, acudió a inspeccionar un almacén aparentemente abandonado tras recibir denuncias por un fuerte olor desagradable. Al ingresar al edificio, encontró lo que describió como una instalación improvisada de laboratorio: viales con líquidos etiquetados como ''COVID-19'', ''VIH'' y ''Malaria'', refrigeradores con muestras biológicas, algunos marcados como ''Ébola'', y más de mil ratones utilizados para pruebas.
Según relató Harper, el ambiente dentro del lugar se tornó tenso cuando comenzó a hacer preguntas a los trabajadores, quienes inicialmente parecían colaborar en tareas como el ''ensamblaje de pruebas médicas''. La funcionaria decidió retirarse rápidamente al percibir un posible riesgo para su seguridad.
En el depósito se han encontrado numerosos envases con líquidos etiquetados bajo el nombre de peligrosas enfermedades infecciosas
Las autoridades determinaron posteriormente que el almacén estaba vinculado a un esquema fraudulento liderado por Jia Bei Zhu, un ciudadano chino acusado de importar pruebas de COVID-19 desde China y venderlas como si hubieran sido fabricadas en Estados Unidos. De acuerdo con fiscales federales, el negocio ha generado aproximadamente 1,7 millones de dólares mediante la comercialización de dispositivos médicos mal etiquetados.
Aunque Zhu ha sido imputado por fraude, conspiración y falsificación de información ante la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), no enfrenta cargos específicos por operar un laboratorio biológico ilegal. Su defensa ha negado cualquier acusación relacionada con actividades ilícitas de carácter biológico.
El hallazgo en Reedley, sin embargo, encendió alertas sanitarias. Documentos del Departamento de Salud Pública del condado de Fresno indican que en el lugar se identificaron al menos 20 agentes potencialmente infecciosos, incluyendo Dengue, Hepatitis B y C, Herpes y Coronavirus.
No obstante, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) no analizaron todas las muestras, ya que muchas no cumplían con los criterios técnicos para ser clasificadas como agentes altamente peligrosos, lo que evidenció limitaciones en los protocolos de supervisión.
El CDC anunció que aún no ha podido terminar de analizar todos los patógenos que se encontraban en el laboratorio clandestino
La investigación se amplío meses después hacia Las Vegas, donde autoridades ejecutaron un operativo en una vivienda vinculada a Zhu. En el lugar se encontraron armas, equipos de laboratorio y más de mil muestras de sustancias desconocidas. Según la policía local, los materiales presentaban similitudes con los hallados en Reedley, aunque su naturaleza exacta aún está bajo análisis por parte del FBI.
Otro elemento clave del caso es el flujo financiero. Un informe del Congreso de Estados Unidos reveló que Zhu recibió más de 1,3 millones de dólares en transferencias provenientes de bancos en la República Popular China. Estos movimientos no coincidirían con la lógica comercial del negocio investigado, lo que ha generado interrogantes sobre el origen y propósito de los fondos.
En este contexto, sectores políticos y analistas han cuestionado la respuesta del gobierno estatal de California. Críticos señalan que la administración de Newsom no detectó a tiempo la operación ni respondió con suficiente rapidez a las advertencias iniciales, lo que permitió que la actividad continuara durante meses sin supervisión adecuada. También apuntan a fallas en la coordinación entre agencias estatales y locales, así como a una aparente falta de controles más estrictos sobre instalaciones que manipulan material biológico.
Autoridades locales en Reedley han asegurado que todos los materiales biológicos fueron retirados del almacén tras la investigación inicial. Sin embargo, el episodio ha motivado llamados urgentes desde el Congreso para fortalecer la legislación y mejorar la coordinación entre agencias federales, estatales y locales.
El FBI se encuentra analizando, a su vez, miles de sustancias desconocidas halladas en un allanamiento en la propiedad de Zhu en el estado de Nevada