La hija del presidente estadounidense, Ivanka Trump, fue el blanco de un complot de asesinato ideado por un terrorista entrenado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. El plan buscaba vengar la muerte del líder militar iraní Qasem Soleimani.
Fuentes cercanas al caso informaron al New York Post que el responsable es Mohammad Baqer Saad Dawood Al-Saadi, un ciudadano iraquí de 32 años. Al-Saadi fue capturado en Turquía y extraditado a los Estados Unidos para ser juzgado. El acusado planeaba asesinar a Ivanka e incluso tenía en su poder los planos de su residencia en Florida, como represalia por la muerte de Soleimani hace seis años en Bagdad, un ataque que fue ordenado por el entonces presidente Donald Trump.













