La Universidad de California en San Diego (UC San Diego) decidió poner fin a su participación en un programa federal que permitía a la policía del campus colaborar con agencias vinculadas a la seguridad fronteriza, después de que grupos estudiantiles organizaran protestas contra la asociación.
La institución dejó de participar en la ''Operación Stonegarden'', un programa del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que financia a agencias policiales estatales y locales para cooperar con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en la protección de la frontera. Aunque una parte importante de los recursos está destinada a combatir el tráfico de drogas y de personas, y no directamente a aplicar las leyes migratorias, la colaboración generó una fuerte oposición entre estudiantes.
La policía de la Universidad de San Diego recibía fondos de la Operación Stonegarden desde 2012. Parte de esos recursos había sido utilizada para patrullar sectores de la costa próximos al campus, una actividad que terminó convirtiéndose en el centro de las críticas de organizaciones estudiantiles contrarias a las políticas migratorias del presidente Donald Trump.













