Alen Zheng, hijo de un matrimonio chino que reside de forma ilegal en los Estados Unidos, se encuentra prófugo de la justicia en China.
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El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) reveló un intento de atentado con explosivos contra una base militar estratégica en Florida y confirmó la detención de dos ciudadanos chinos que residían ilegalmente en Estados Unidos, en un caso que elevó las alertas sobre seguridad nacional e inmigración.
La investigación identificó a Alen Zheng como el principal sospechoso de haber colocado un artefacto explosivo improvisado el 10 de marzo en las inmediaciones de la base aérea de MacDill, una instalación que alberga al Comando Central de los Estados Unidos y al Comando Central de Operaciones Especiales. Tras el hecho, el acusado logró salir del país y trasladarse a China, donde permanece prófugo. La justicia estadounidense le imputa cargos por intento de destrucción de propiedad gubernamental mediante explosivos, fabricación ilegal de un dispositivo destructivo y posesión de un artefacto no registrado, delitos que contemplan penas de hasta 40 años de prisión.
En paralelo, agentes del FBIarrestaron el 17 de marzo a su hermana, Ann Mary Zheng, tras su regreso desde el extranjero. Los fiscales la acusan de encubrimiento y manipulación de pruebas. De acuerdo con la causa, la mujer habría intentado eliminar evidencia clave al limpiar y vender un vehículo utilizado en el hecho. En adición, peritajes posteriores detectaron restos de material explosivo en el interior del automóvil, lo que reforzó las sospechas en su contra.
Alen Zheng fue acusado de implantar explosivos en la base MacDill de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos
El caso también derivó en la detención de los padres de los sospechosos, Qiu Qin Zou y Jia Zhang Zheng, quienes permanecían en el país en situación migratoria irregular desde hace décadas. Ambos habían recibido órdenes de deportación en 1998 luego de que sus solicitudes de asilo fueran rechazadas, pero continuaron residiendo en Estados Unidos sin regularizar su estatus.
Desde el DHS señalaron que el episodio expone importantes fallas en el sistema migratorio, al destacar que los padres lograron permanecer en el país durante casi 30 años pese a resoluciones judiciales firmes. En ese contexto, funcionarios del organismo vincularon el caso con el debate sobre la ciudadanía por nacimiento, al advertir que la legislación vigente permite que hijos de inmigrantes en situación irregular accedan automáticamente a la nacionalidad estadounidense.
El episodio se produce en medio de un debate legal clave en Estados Unidos. La Corte Suprema de los Estados Unidos analiza actualmente una orden ejecutiva impulsada por el presidente Donald Trump que busca limitar la ciudadanía automática para hijos de inmigrantes ilegales. La iniciativa enfrenta cuestionamientos constitucionales, aunque algunos sectores sostienen que podría avanzar de forma parcial.
Mientras continúa la investigación y se intensifica la búsqueda de Alen Zheng, el caso se consolida como un episodio de alto impacto político y de seguridad. Las autoridades mantienen el foco en posibles conexiones internacionales y en la revisión de los mecanismos de control migratorio, en un contexto que vuelve a poner en discusión la prevención de amenazas dentro del territorio estadounidense.
Los padres del acusado fueron detenidos y ambos se encuentran viviendo ilegalmente en los Estados Unidos desde el año 1998