El caos legal también juega a favor de la ilegalidad. Un reciente fallo del Tribunal Supremo que modifica la interpretación de las “devoluciones en caliente” está siendo utilizado por las redes criminales y de tráfico ilícito de migrantes para incentivar el cruce, prometiendo impunidad en suelo español.
La degradación de la frontera es tal que incluso delincuentes expulsados de otros países europeos ven en la España de Sánchez un refugio.
Es el caso viralizado de un ciudadano marroquí con hepatitis C, quien celebró su regreso a España tras ser expulsado de Holanda para evitar cumplir una condena de 5 años de prisión; el individuo afirmó con total descaro: “ahora vuelvo porque también he acogido la nacionalidad de Barcelona”.
Mientras tanto, el Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se limita a viajar a la zona para "evaluar" un desastre que ya ha costado la vida a 60 personas en el último mes por la temeridad de los cruces a nado.
Pese a que la Junta de Portavoces de la Asamblea de Ceuta —incluyendo al propio PSOE local— ha pedido el cierre de la frontera del Tarajal, el gobierno central sigue apostando por una diplomacia tibia con Marruecos, país que se limita a culpar a las bandas criminales mientras la soberanía española se disuelve entre las olas.
Marcos Galperín, exitoso fundador de Mercado Libre, resumió el sentimiento de indignación al compartir las imágenes del desastre: “Saluden a la cultura occidental que se ha dejado invadir en Europa”.