El presidente derechista de Colombia, Abelardo de la Espriella, mantuvo una conversación con el candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro antes del balotaje, en un encuentro en el que ambos dirigentes plantearon profundizar la cooperación contra el narcotráfico y las organizaciones criminales.
La charla se realizó este miércoles y fue transmitida a través del canal de YouTube de Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato y miembro de su equipo de campaña.
El contacto se produjo después de la primera vuelta presidencial, en la que Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos, mientras que el dictador socialista Lula da Silva alcanzó el 45,16%.
Uno de los ejes centrales de la conversación fue la seguridad. Bolsonaro planteó que, en caso de llegar a la Presidencia, buscará declarar como organizaciones terroristas al Primer Comando de la Capital (PCC), al Comando Vermelho y a los grupos narcoterroristas que operan en Brasil.
De la Espriella respaldó ese planteo y coincidió en la necesidad de considerar como grupos terroristas o narcoterroristas a las estructuras vinculadas con el narcotráfico, la extorsión, el secuestro y la minería ilegal.
"Estamos completamente de acuerdo y tenemos la misma visión. Cuando llegué al gobierno de Colombia, los distintos grupos narcoterroristas se definían con una serie de siglas y de manera diferente. Y le dije a la fuerza pública y a mis ministros: ‘Lo primero que tenemos que hacer es entender que todos estos grupos son narcoterroristas: los que trafican drogas, los que practican minería ilegal, como ocurre en Brasil, los que extorsionan, los que asesinan, los que secuestran, porque todo ese dinero alimenta el narcoterrorismo con el que asesinan a nuestros policías, nuestros soldados y nuestros ciudadanos. Lo primero es catalogarlos como lo que son: terroristas, narcoterroristas", sostuvo el presidente colombiano.
Flavio Bolsonaro y Abelardo de la Espriella.
Bolsonaro, por su parte, presentó una propuesta de endurecimiento de las políticas de seguridad que contempla la creación de 500 mil plazas carcelarias y reformas legislativas para aumentar las penas contra los integrantes de las organizaciones criminales.
“Quienes caminarán con miedo por la calle serán los criminales”, afirmó el candidato brasileño al explicar su postura.
Otro de los puntos abordados fue el control de las fronteras y los puertos. Bolsonaro mencionó especialmente al puerto de Santos y propuso reforzar allí la vigilancia mediante tropas de élite de la Marina y herramientas tecnológicas destinadas a impedir la salida de cargamentos de cocaína.
Cooperación entre Colombia y Brasil
El candidato también planteó un mecanismo para intercambiar información y avanzar en la captura de peligrosos delincuentes buscados por la Justicia de ambos países.
"Cuando un delincuente de Colombia esté en Brasil será un gran placer para mí, como presidente de la República, detenerlo y entregárselo, así como quiero que usted entregue a los bandidos brasileños", propuso Bolsonaro.
Flavio Bolsonaro.
De la Espriella sostuvo que una eventual reunión bilateral permitiría profundizar esa coordinación. Al mismo tiempo, aclaró que no asistiría a una eventual investidura de Bolsonaro porque prometió no salir de Colombia durante su mandato, aunque manifestó disposición para mantener posteriormente un encuentro institucional.
Durante la conversación también hubo cuestionamientos a los gobiernos de Gustavo Petro y Lula da Silva. En ese contexto, De la Espriella volvió a respaldar el enfoque de seguridad propuesto por el brasileño.
“Eso es lo que debe producir en los delincuentes un gobierno que aplica la ley: terror, pánico. Cuando los delincuentes se alegran por lo que hace un gobierno es porque están asociados con el gobierno. Y ellos tienen miedo de que tú seas presidente de Brasil porque saben que vas a aplicar la ley con total determinación”, le respondió.
El intercambio terminó con referencias religiosas y muestras de respaldo mutuo. Ambos dirigentes se identificaron como cristianos y coincidieron en presentar la seguridad y la lucha contra el crimen organizado como prioridades para Colombia, Brasil y la región.
El contacto se produjo a menos de tres semanas de la segunda vuelta presidencial brasileña, prevista para el 25 de octubre, en la que Flávio Bolsonaro se enfrentará a Lula da Silva.