La administración del presidente Donald Trump solicitó el viernes a la Corte Suprema de Estados Unidos autorización inmediata para desplegar tropas de la Guardia Nacional en Illinois, argumentando que son necesarias para proteger a agentes federales que realizan operativos de inmigración.
Esta petición surge tras una serie de fallos en contra por parte de tribunales inferiores, incluyendo una decisión reciente del Tribunal de Apelaciones del 7° Circuito, con sede en la ciudad demócrata de Chicago, que bloqueó nuevamente el intento del gobierno federal.
En la solicitud presentada ante el máximo tribunal, el procurador general D. John Sauer, en representación del gobierno, aseguró que agentes federales han sido amenazados y agredidos en Chicago y en Broadview, un suburbio donde se ubica una instalación de inmigración.
Sauer utilizó un tono de urgencia que se asemeja a las referencias que Trump ha usado en el pasado, afirmando que las agencias federales han tenido que operar ''bajo constante amenaza de violencia de turbas''.
El procurador general de los Estados Unidos señaló que las fuerzas federales están siendo amenazadas en la ciudad de Chicago
La petición de la administración Trump se ampara en una ley federal que permite al presidente desplegar tropas cuando enfrenta dificultades para hacer cumplir la ley, o si hay una ''rebelión o peligro de rebelión''. Según Sauer, ambas condiciones están presentes en Illinois. Sin embargo, tanto tribunales de distrito como de apelaciones han rechazado esa afirmación.
La jueza de distrito April Perry declaró que ''no encontró pruebas creíbles de que exista un peligro de rebelión en el estado de Illinois''. Por su parte, el Tribunal de Apelaciones consideró que los hechos no justifican las acciones presidenciales en ese estado. Sin embargo, Chicago está catalogada como una de las ciudades más peligrosas del país, donde se registran cientos de delitos violentos por día.
El gobernador demócrata de Illinois, JB Pritzker, reaccionó rápidamente en la red social X, señalando que ''defenderá'' la soberanía de su estado. ''Militarizar nuestras comunidades contra su voluntad no solo es antiestadounidense, sino que también nos lleva por un camino peligroso para nuestra democracia'', expresó.
Durante una conferencia de prensa celebrada el jueves, Pritzker calificó de propaganda los mensajes del gobierno federal sobre arrestos altamente publicitados en Chicago y sus suburbios.
El gobernador comunista de Illinois desacreditó los esfuerzos de la administración republicana para llevar seguridad al estado
Además, acusó a los funcionarios de inmigración de emplear fuerza excesiva y al gobierno federal de mentir sobre la situación. ''Quien diga que hay una rebelión o insurrección en Chicago no está diciendo la verdad'', afirmó.
El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, también respondió con de forma hipócrita. Dijo que, independientemente del fallo que emita la Corte Suprema, su administración continuará luchando para ''poner fin a la guerra contra Chicago''.
Agregó que, mediante información sobre derechos civiles, órdenes ejecutivas y alianzas con organizaciones locales, trabajarán para proteger a la ciudad de los ''ataques'' de Trump.''Chicago no necesita ni quiere tropas de la Guardia Nacional en sus calles'', sentenció.
Chicago es una de las ciudades con mayor inseguridad en los Estados Unidos