El Gobierno de Perú, encabezado por la derechista Keiko Fujimori, anunció este martes la ruptura de relaciones diplomáticas con el régimen de Irán, tras denunciar el deterioro democrático dentro del país, la represión contra manifestantes, la persecución de opositores y las restricciones impuestas por Teherán sobre el comercio y la navegación internacional.
La decisión fue oficializada mediante el Comunicado Oficial 014-26 de la Cancillería peruana, que justificó la medida en el "indeclinable compromiso con el respeto al derecho internacional y la defensa de la democracia" de la administración peruana.

Entre los principales argumentos, Lima señaló la situación interna del régimen iraní y destacó denuncias formuladas por diferentes mecanismos de las Naciones Unidas relacionadas con la represión de manifestaciones pacíficas, las restricciones a la libertad de prensa, la discriminación contra mujeres y niñas y la persecución de opositores políticos.













