Jordania volvió a quedar directamente involucrada en la creciente confrontación militar entre Estados Unidos e Irán, después de que Teherán lanzara una nueva ofensiva en respuesta a los recientes ataques estadounidenses contra posiciones estratégicas del régimen iraní. Las autoridades jordanas activaron sus sistemas de defensa y reforzaron las medidas de seguridad en distintas zonas del país ante la escalada regional.
La operación iraní se produjo después de que Washington atacara instalaciones vinculadas con Irán en la costa sur del país. La Guardia Revolucionaria Islámica afirmó posteriormente que había iniciado una operación de represalia contra objetivos estadounidenses en Medio Oriente, en un nuevo capítulo de la creciente tensión entre ambas potencias.
En ese contexto, las fuerzas armadas jordanas informaron que sus sistemas de defensa aérea habían intervenido durante la incursión y lograron neutralizar la mayor parte de las amenazas que ingresaron en el espacio aéreo del reino. De acuerdo con el reporte militar, fueron destruidos 10 de los 13 misiles balísticos lanzados desde Irán.












