El presidente de Serbia, Aleksandar Vučić, anunció este domingo su renuncia al cargo, siete meses antes de que concluyera su segundo y último mandato de cinco años, una decisión que abre el proceso para unas elecciones presidenciales anticipadas y le permite concentrarse en las elecciones parlamentarias del 25 de octubre.
Vučić comunicó su decisión desde el edificio de la Presidencia en Belgrado, donde cientos de sus seguidores se congregaron para respaldarlo. ''Esta es la última noche para mí en este edificio'', afirmó ante la multitud antes de presentar formalmente su dimisión. El mandatario sostuvo que había servido fielmente a Serbia y expresó orgullo por lo que habían conseguido durante sus años de gobierno.
La renuncia se produce en plena campaña para las elecciones legislativas anticipadas convocadas para el 25 de octubre. Vučić había anunciado previamente que dejaría la Presidencia para poder participar en la contienda electoral como ciudadano y mantener un papel activo en la política nacional. Su salida también le permite aspirar al cargo de primer ministro si el Partido Progresista Serbio (SNS), la fuerza política que lidera, consigue formar el próximo gobierno.
El presidente de Serbia, Aleksandar Vučic, renunció a la presidencia para enfocarse en las próximas elecciones legislativas
El Parlamento serbio fue disuelto el pasado 9 de septiembre y las elecciones anticipadas fueron oficialmente convocadas para el próximo mes. La decisión se produjo después de meses de tensiones políticas y movilizaciones encabezadas principalmente por estudiantes, que reclamaban responsabilidades por el colapso de una estructura de la estación ferroviaria de Novi Sad, ocurrido en noviembre de 2024 y que dejó 16 muertos.
La renuncia de Vučić activa además el proceso para elegir un nuevo presidente. De acuerdo con la Constitución serbia, la presidente de la Asamblea Nacional, Ana Brnabić, asumirá provisionalmente las funciones de jefa de Estado. La elección presidencial deberá completarse dentro de los 90 días posteriores a la salida de Vučić, por lo que la primera vuelta deberá celebrarse antes de finalizar diciembre.
El escenario electoral plantea una competencia entre el SNS y sus aliados y dos bloques opositores principales. Uno es ''Students Win'', un movimiento encabezado por estudiantes y centrado en demandas contra la corrupción. El otro es ''European Serbia'', una alianza integrada por partidos opositores de orientación pro-occidental. Esas fuerzas y otros partidos todavía deben definir sus candidatos para las elecciones presidenciales.
La presidente de la Asamblea Nacional asumió las funciones de Vučic, mientras que un nuevo presidente deberá elegirse dentro de los próximos 90 días
Vučić, de 56 años, ha sido una de las figuras dominantes de la política serbia durante más de una década. Antes de llegar a la Presidencia en 2017, ocupó los cargos de viceprimer ministro y primer ministro. Durante la década de 1990 fue ministro de Información bajo el gobierno de Slobodan Milošević, antes de desempeñar posteriormente funciones de mayor peso dentro del SNS.
Aunque la Presidencia serbia tiene competencias diferentes de las del gobierno, Vučić mantuvo una fuerte influencia política durante sus años como jefe de Estado y previamente como primer ministro. En política exterior, su Gobierno ha buscado mantener relaciones simultáneas con diferentes potencias.
Serbia ha profundizado sus vínculos económicos con China, mantiene a Rusia como uno de sus principales proveedores de gas y continúa considerando la integración en la Unión Europea como un objetivo estratégico. Al mismo tiempo, Belgrado ha procurado fortalecer sus relaciones con Estados Unidos e Israel.
Durante el gobierno de Vučic, Serbia profundizó sus relaciones con China y mantiene su objetivo de acercarse a Estados Unidos e Israel
La crisis política que precedió a la convocatoria electoral se intensificó tras el accidente de Novi Sad. Las protestas estudiantiles exigieron transparencia en la contratación pública, responsabilidades por el desastre, medidas contra la corrupción y elecciones anticipadas. Organizaciones de derechos humanos también han acusado a Vučić y a sus aliados de un aumento de las prácticas autoritarias, mientras que las autoridades serbias han rechazado esas acusaciones.
Con su renuncia, Vučić abandona formalmente la Presidencia, pero continúa siendo una figura central de la política serbia. La elección parlamentaria del 25 de octubre determinará la composición del próximo gobierno y podría abrirle el camino hacia el cargo de primer ministro si su partido logra formar una mayoría. Paralelamente, Serbia deberá celebrar antes de finalizar diciembre una elección presidencial para definir quién ocupará la jefatura del Estado.