El nuevo primer ministro del Reino Unido, el izquierdista Andy Burnham, avanza con un plan de reestructuración del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido que contempla una revisión integral de la política exterior y un retorno al objetivo de destinar el 0,7% del Producto Bruto Interno (PIB) a la "ayuda internacional".
Según fuentes de alto nivel del Partido Laborista citadas por The Independent, “colaboradores cercanos de Andy Burnham” han iniciado contactos con especialistas dentro del espacio político para evaluar posibles cambios estructurales en la cartera diplomática.
La iniciativa busca establecer una hoja de ruta concreta tanto en materia de cooperación internacional como en el posicionamiento del país frente a los principales conflictos globales.
Andy Burnham.
Cambios en la política exterior
Entre los ejes centrales del rediseño aparece la necesidad de fijar una "postura definida" sobre la participación del Reino Unido en la guerra contra el régimen de Irán, así como el nivel de apoyo militar a Estados Unidos.
También se incluye la construcción de una relación con el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, en el contexto del conflicto entre Ucrania y Rusia.
Dentro del esquema que se analiza, crece la expectativa de que el actual secretario de Energía, Ed Miliband, asuma como secretario de Asuntos Exteriores en la administración encabezada por Burnham. De concretarse, contaría con autorización explícita para priorizar los "objetivos climáticos" dentro de la agenda del ministerio.
El posible nombramiento de Miliband representaría un giro hacia posiciones más de izquierda en política internacional, especialmente en relación con Oriente Medio.
Andy Burnham.
En ese sentido, Burnham cuestionó recientemente la estrategia adoptada frente a la guerra contra Hamás en Gaza al afirmar que “no había sido lo suficientemente buena”, lo que sugiere un endurecimiento de la postura hacia Israel, incluso con posibles sanciones.
El impulso reformista se produce en medio de tensiones internas dentro del Partido Laborista por el recorte en los fondos destinados a la "asistencia internacional".
Sectores del espacio expresaron su malestar por la decisión de Keir Starmer y la ministra de Hacienda, Rachel Reeves, de reducir ese presupuesto al 0,2% del PIB, sin establecer un cronograma para su recuperación.
El objetivo del 0,7% del PIB en ayuda internacional había sido alcanzado durante el gobierno de Gordon Brown y se mantuvo bajo la administración conservadora de David Cameron. Sin embargo, esa meta fue posteriormente reducida durante los mandatos de Boris Johnson, Rishi Sunak y el propio Starmer.