Un devastador atentado suicida efectuado por el terrorismo islámico sacudió este viernes la mezquita chií Khadija Tul Kubra (también conocida como Imam Bargah Qasr-e-Khadijatul Kubra), ubicada en la zona de Tarlai Kalan, en las afueras sureste de la capital paquistaní, Islamabad.
El ataque ocurrió durante las oraciones colectivas del viernes (Jumu'ah), cuando cientos de fieles se encontraban reunidos en el lugar. Según las autoridades locales y policiales, el atacante, un terrorista suicida, fue interceptado inicialmente en la entrada por guardias de seguridad.
A pesar de ello, este logró abrir fuego contra ellos y detonó su chaleco explosivo en el interior de la mezquita, provocando una potente explosión que se sintió a varios kilómetros. El balance oficial preliminar reporta al menos 31 fallecidos (algunas fuentes elevan la cifra a 32, incluyendo posibles víctimas adicionales) y más de 169 heridos, varios de ellos en estado crítico.
Se teme que el número de muertos aumente en las próximas horas o días debido a la gravedad de las lesiones. Testigos presenciales describieron escenas de caos absoluto: cuerpos tendidos sobre las alfombras de oración, gritos de auxilio, sangre por doquier y restos humanos esparcidos.

Un sobreviviente relató haber oído disparos seguidos inmediatamente de la detonación. Otro testigo contó que el atacante se inmoló en una de las últimas filas de fieles. Imágenes difundidas en redes sociales y por medios locales mostraron a policías y residentes trasladando apresuradamente a los heridos a hospitales cercanos, mientras se solicitaba donación de sangre de urgencia.
El grupo Estado Islámico (ISIS), a través de su rama en la provincia de Pakistán, reivindicó la autoría del atentado en su canal de Telegram. Según el comunicado monitoreado por SITE Intelligence Group, el militante abrió fuego contra los guardias antes de detonar el explosivo, apuntando específicamente a la congregación chií, considerada hereje por los extremistas suníes.










