El general de brigada Hsieh Jih-Sheng, del Ministerio de Defensa de Taiwán, calificó de “asombroso” el gran número de embarcaciones chinas desplegadas, sugiriendo que el tamaño de la operación podría tener el objetivo de bloquear la entrada de fuerzas externas.
Además, indicó que las actividades de la Armada Popular de Liberación no se limitan a presionar a Taiwán, sino que se extienden hacia aguas más allá de la primera cadena de islas, un grupo de islas estratégicas que incluyen Japón, Taiwán, partes de Filipinas e Indonesia. Esto demuestra las intenciones de China por controlar gran parte del continente asiático.
Esta cadena ha sido clave en la proyección de poder de Estados Unidos en el Pacífico, por lo que el aumento de la presencia militar china en esta zona también plantea un desafío a la influencia estadounidense en la región.
El despliegue naval es el más grande realizado por China en la región desde la década de 1990, cuando comenzaron los juegos de guerra a gran escala alrededor de Taiwán. Además de los buques, las autoridades taiwanesas reportaron un aumento significativo en las actividades aéreas de la PLA, detectando alrededor de 47 aeronaves chinas en las 24 horas previas a la madrugada del martes.















