El Gobierno de Christian Stocker busca incorporar el veto a la Constitución y prepara una propuesta para combatir las corrientes islamistas que considere incompatibles con el orden democrático austríaco.
El Gobierno de Austria anunció que prepara una prohibición constitucional del denominado islam político, una iniciativa impulsada por el canciller Christian Stocker y que será presentada a los partidos que integran la coalición gobernante para avanzar posteriormente en el proceso legislativo.
La propuesta pretende reforzar el marco jurídico austríaco frente a organizaciones y movimientos que, bajo una justificación religiosa, busquen promover estructuras políticas o sociales incompatibles con el sistema democrático y constitucional del país. La ministra de Integración y Asuntos Europeos, Claudia Bauer, ya trabaja en un documento que será presentado a los socios de Gobierno.
La ministra de Integración y Asuntos Europeos Claudia Bauer
Stocker defendió públicamente la necesidad de actuar contra el islam político y sostuvo que los valores fundamentales del Estado austríaco no son negociables. Su iniciativa busca elevar la cuestión al rango constitucional, lo que supondría un endurecimiento respecto de las herramientas actualmente disponibles.
La propuesta se produce en un contexto en el que Austria ha reforzado durante los últimos años sus políticas contra el extremismo islamista y las organizaciones consideradas vinculadas con corrientes radicales. El país ya cuenta con legislación específica sobre el islam y con mecanismos destinados a combatir el extremismo y la financiación extranjera de determinadas organizaciones.
La ministra Bauer afirmó que pretende combatir el islam político "con todos los medios" y señaló que la iniciativa está respaldada por el programa de Gobierno. Su departamento trabaja en una primera formulación que deberá ser analizada por los partidos que integran la coalición.
El proyecto, sin embargo, todavía enfrenta un proceso de negociación política. Los socialdemócratas del SPÖ y el partido liberal NEOS, socios de la coalición, mostraron disposición a estudiar medidas más estrictas contra el extremismo religioso, aunque plantearon dudas sobre la definición jurídica del concepto de islam político y sobre el alcance que debería tener una prohibición constitucional.
Volodimir Zelensky junto al canciller de Austria Christian Stocker
El Gobierno austríaco busca ahora convertir el anuncio político en un texto concreto y conseguir el respaldo parlamentario necesario. Si finalmente se alcanza un acuerdo, Austria podría incorporar a su Constitución una de las medidas más contundentes de Europa contra las organizaciones vinculadas con el denominado islam político.
La iniciativa se suma a otras políticas adoptadas por Austria en materia de integración, seguridad y lucha contra el extremismo, y refleja la creciente preocupación de las autoridades por aquellas organizaciones que consideran incompatibles con los principios democráticos y constitucionales del país.