El Reino Unido atraviesa una transformación demográfica de gran magnitud que, de continuar al ritmo actual, hará que la población blanca británica se convierta en minoría en el país hacia el año 2063.
Esta previsión, basada en tendencias sostenidas por la Oficina Nacional de Estadística (ONS), marca un punto de inflexión histórico con implicancias políticas, sociales y culturales aún no asumidas plenamente en el debate público.
Según los últimos datos difundidos por la ONS, más del 34% de los nacimientos registrados en Inglaterra y Gales en el último año corresponden a madres nacidas fuera del Reino Unido, cifra que supera el 40% en el caso específico de Inglaterra. Se trata de un récord histórico que, en menos de una década, ha aumentado cerca de diez puntos porcentuales.















