Dieciséis meses después del atentado contra Donald Trump en Butler, Pensilvania, continúan saliendo a la luz detalles sobre el atacante, Thomas Matthew Crooks, que dibujan un perfil profundamente inestable, contradictorio y marcado por una radicalización violenta que llamó la atención de investigadores.
Mientras avanza la revisión pública de los hechos, el foco se ha desplazado hacia el propio Crooks y a la evolución extrema de su pensamiento político y comportamiento en línea antes del ataque.
Crooks, de 20 años, disparó ocho veces desde la azotea de un edificio cercano al mitin de Trump el 13 de julio de 2024, hiriendo al entonces expresidente en la oreja, matando a Corey Comperatore e hiriendo a otros dos ciudadanos.
Su muerte por disparo de un francotirador del Servicio Secreto impidió conocer directamente sus motivaciones, pero su actividad digital reconstruida en los meses posteriores revela una trayectoria radicalmente contradictoria y cargada de mensajes violentos.

Una fuente privada, empleando herramientas archivísticas abiertas, identificó 17 cuentas de Crooks en plataformas como YouTube, Discord, Snapchat, Quora, GroupMe, Zelle, Venmo y DeviantArt.













