Como era esperable, se confirma que el tirador de Trump era trans y furro
Se descubrieron macabros detalles del atacante de Donald Trump en Pennsylvania
porFrancisco Leguizamón
internacionales
Thomas Matthew Crooks, el joven que intentó asesinar al presidente de los Estados Unidos, reveló perturbadores comportamientos en las redes.
Dieciséis meses después del atentado contra Donald Trump en Butler, Pensilvania, continúan saliendo a la luz detalles sobre el atacante,Thomas Matthew Crooks, que dibujan un perfil profundamente inestable, contradictorio y marcado por una radicalización violenta que llamó la atención de investigadores.
Mientras avanza la revisión pública de los hechos, el foco se ha desplazado hacia el propio Crooks y a la evolución extrema de su pensamiento político y comportamiento en línea antes del ataque.
Crooks, de 20 años, disparó ocho veces desde la azotea de un edificio cercano al mitin de Trump el 13 de julio de 2024, hiriendo al entonces expresidente en la oreja, matando a Corey Comperatore e hiriendo a otros dos ciudadanos.
Su muerte por disparo de un francotirador del Servicio Secreto impidió conocer directamente sus motivaciones, pero su actividad digital reconstruida en los meses posteriores revela una trayectoria radicalmente contradictoria y cargada de mensajes violentos.
Thomas Matthew Crooks atravesó una violenta radicalización de izquierda
Una fuente privada, empleando herramientas archivísticas abiertas, identificó 17 cuentas de Crooks en plataformas como YouTube, Discord, Snapchat, Quora, GroupMe, Zelle, Venmo y DeviantArt.
El contenido recuperado muestra un discurso político errático y agresivo: primero fervientemente pro-Trump, después visceralmente anti-Trump, para derivar más tarde en reflexiones sobre terrorismo doméstico y fantasías de asesinatos políticos.
A inicios de 2020 produjo un giro brusco: calificó a Trump de ''estúpido'', ''racista'' y acusó a sus seguidores de comportarse como un ''culto''. Para mediados de ese año, su retórica subió de tono: defendía tácticas terroristas, ataques clandestinos contra figuras políticas y ''propaganda de guerra'' como herramientas legítimas para ''combatir al gobierno''.
Crooks asesinó a Corey Comperatore en medio de su ataque contra el presidente Trump
Analistas que han revisado el material coinciden en que la agresividad, el extremismo y la obsesión con la violencia política en el lenguaje de Crooks son llamativos, especialmente porque aparecían bajo su nombre real y con un tono cada vez más desinhibido.
Otro aspecto de su vida digital que ha despertado atención es su inmersión en comunidades ''furras'' y en foros de exploración de identidad de género. Sus cuentas en DeviantArt, bajo los alias ''epicmicrowave'' y ''theepicmicrowave'', muestran un interés obsesivo por personajes antropomorfos sexuales, cuerpos híbridos y figuras musculosas con rasgos femeninos, junto al uso de pronombres ''they/them''.
Expertos consultados señalan que, en combinación con su retórica violenta y sus contradicciones ideológicas, refuerzan la imagen de un joven emocionalmente inestable, inmerso en mundos paralelos y con dificultades de identidad que podrían haber amplificado su vulnerabilidad a la radicalización izquierdista.
Crooks tenía una obsesión con las fantasías ''furras''
Un detalle adicional que ha llamado la atención de los investigadores privados es la presencia del nombre de Rod Swanson, un exagente del FBI, usado como alias en una cuenta de PayPal asociada a Crooks.
Swanson negó cualquier relación con él y afirmó no utilizar ese servicio, por lo que se considera probable que Crooks adoptara su nombre como una broma, una forma de provocación o una fantasía relacionada con figuras de autoridad. El gesto, aunque no implica vínculo real alguno, subraya nuevamente la personalidad volátil y caótica del atacante.
Crooks también interactuó en línea con individuos radicalizados, entre ellos ''Willy Tepes'', miembro del grupo neo-Nazi Nordic Resistance Movement, catalogado como organización terrorista por el Departamento de Estado. En esas conversaciones se reforzaba la idea de la violencia como vía política, lo cual parece haber influido en los mensajes más extremos publicados por Crooks en el verano de 2020.
El maniático atacante nombró a agentes del FBI en varias redes sociales
Tras estos intercambios, Crooks prácticamente desapareció del ámbito digital, un silencio que contrasta con la actividad frenética de los meses anteriores y que ha sido objeto de análisis para comprender qué pudo ocurrir en su proceso de radicalización final.
Los nuevos elementos reconstruidos permiten observar, con más detalle, un patrón claro: Crooks mostraba una personalidad inestable, una relación obsesiva con comunidades marginales en línea, contradicciones políticas profundas y un creciente entusiasmo hacia la violencia extremista socialista.