El gobierno de José Antonio Kast y el de Rodrigo Paz dieron un paso significativo en su relación bilateral al iniciar un proceso formal para restablecer relaciones diplomáticas plenas entre Chile y Bolivia, luego de casi 50 años de ruptura. El anuncio marca un giro importante en el vínculo entre ambos países, históricamente condicionado por disputas territoriales y desconfianzas políticas.
La ruptura diplomática se remonta a 1978, cuando Bolivia decidió cortar relaciones con Chile tras el fracaso de negociaciones vinculadas a su histórica demanda de una salida soberana al océano Pacífico. Desde entonces, ambos países mantuvieron únicamente relaciones a nivel consular, sin embajadores ni vínculos políticos plenos.











