El hecho ocurrió en la localidad de Moygashel durante las hogueras previas al 12 de julio. Los organizadores afirmaron que buscan expresar preocupación por la inmigración ilegal y el extremismo islámico.
Una tradicional celebración en Irlanda del Norte quedó envuelta en una intensa muestra del cansancio de los europeos hacia el Islam luego de que, durante una de las habituales hogueras organizadas en la localidad de Moygashel, fuera incendiada una estructura que representaba una mezquita.
El episodio ocurrió en la denominada Eleventh Night, una festividad que antecede a las conmemoraciones del 12 de julio y recuerda la victoria del rey protestante Guillermo de Orange sobre el rey católico Jacobo II en la Batalla del Boyne de 1690. Cada año, miles de personas participan en estas celebraciones organizadas principalmente por comunidades unionistas y protestantes.
El inmigrante ilegal atacando al británico
La estructura fue construida sobre una gran pila de pallets de madera destinada a ser quemada y estaba acompañada por una figura humana que sostenía un objeto similar a un cuchillo, esta figura representaba el trágico ataque contra el ciudadano británico fue apuñalado y dejado en condiciones críticas por un inmigrante ilegal sudanés de 30 años.
También incluía carteles con las frases "Secure our Borders" ("Protejan nuestras fronteras") y "End the Threat of Radical Islam" ("Pongan fin a la amenaza del islam radical").
Por su parte, personas vinculadas con la organización de la hoguera rechazaron que el objetivo hubiera sido atacar a todos los inmigrantes. Sostuvieron que la representación pretendía llamar la atención sobre el aumento de la inmigración ilegal y sobre la amenaza del extremismo islámico, temas que generan preocupación entre parte de la población.
Manifestaciones en Belfast por la inmigración ilegal
Las celebraciones del Eleventh Night forman parte de una de las tradiciones más arraigadas del unionismo en Irlanda del Norte y cada año congregan a miles de personas. Además, en diversas ocasiones algunas de estas hogueras han sido objeto de controversias por incluir símbolos políticos, banderas, fotografías o representaciones consideradas ofensivas por distintos sectores de la izquierda británica.
Tras la difusión de las imágenes, el episodio volvió a abrir el debate sobre los límites entre la libertad de expresión, las manifestaciones culturales y el cansancio que la población local tiene hacia las distintas comunidades inmigrantes islámicas que invadieron irlanda del Norte, un territorio donde las cuestiones vinculadas a la identidad continúan teniendo un fuerte peso en la vida política y social.