La situación de varios de los presos políticos mencionados por Bukele ha sido denunciada en las últimas semanas. Mariana González, hija del presidente electo Edmundo González Urrutia, pidió la liberación de su esposo Rafael Tudares, quien lleva más de 100 días desaparecido tras ser detenido arbitrariamente. En un comunicado, González exigió una fe de vida y denunció la angustia provocada por su ausencia.
Asimismo, la ONG Justicia, Encuentro y Perdón denunció que Rocío San Miguel, arrestada en febrero de 2024, sufre una fractura en el hombro desde hace más de siete meses y no ha recibido atención médica especializada, lo cual representa una grave violación a sus derechos humanos.
También se desconoce el paradero y las condiciones del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido desde diciembre tras ingresar a Venezuela desde Colombia.

















