Según información revelada por el medio El Disenso, el régimen comunista de Nicolás Maduro, a través de su ministra de la Juventud, financió el viaje de los cuatro influencers ultra kirchneristas, pertenecientes a "La Liga de la Justicia Social", para participar en el "Festival Antifascista" en Caracas.
Entre hospedajes de lujo y propaganda en redes sociales, la presencia de estos militantes generó un fuerte enojo en redes sociales, en un contexto donde sigue sin resolverse la situación del gendarme argentino Nahuel Gallo, secuestrado por el régimen chavista desde hace más de un mes.
El pasado 11 de enero, el dictador Maduro cerró el Festival Internacional de la Juventud Antifascista con un discurso en el que alertó sobre una supuesta "avanzada fascista" global, que, según él, no se veía desde hace 80 años. Convocó a organizarse y construir fuerzas de resistencia para derrotar al fascismo de manera "pacífica", aunque afirmó que, si fuera necesario, se lo enfrentaría "con las armas en la mano".

El evento había sido anunciado el 22 de noviembre de 2024, cuando el dictador chavista también propuso la creación de una escuela internacional de formación antifascista. En esa ocasión, Maduro amenazó directamente al presidente argentino, Javier Milei, acusándolo como un "fascista" a combatir.
En este contexto, cuatro influencers kirchneristas viajaron a Caracas para participar en el evento y generar contenido en apoyo al régimen asesino. Los nombres detrás de esta cobertura son Monto-Mami, Flequillo Feminazi, Mini Néstor y Rodrigo Fronzo, todos integrantes del grupo "La Liga de la Justicia Social".
Esta organización kirchnerista, reconocida como de "Interés Cultural" por la Universidad de las Artes, es conocido por su activa defensa al régimen comunista de Maduro, incluso participando en actos como su ilegítima toma de posesión el pasado 10 de enero y difundiendo material propagandístico chavista sobre "la verdadera Venezuela".

Las publicaciones de estos influencers en sus redes sociales revelaron detalles de su viaje: volaron en avión, se alojaron en el lujoso Hotel Meliá, de 5 estrellas, y disfrutaron de comodidades cuyo costo estimado incluye pasajes de alrededor de 2000 dólares y habitaciones a 230 dólares por noche, sin contar gastos en comida y transporte.
¿Quien pagó los gastos?
La financiación de este viaje en apoyo al régimen asesino de Venezuela fue motivo de fuertes cuestionamientos. En consecuencia, desde el medio El Disenso, se investigaron los antecedentes de los militantes y se revelaron vínculos con distintas dependencias estatales en Argentina.











