En el mediodía del lunes, el presidente estadounidense Donald Trump, recibió al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en la Casa Blanca. En la reunión celebrada por ambos mandatarios se discutió acerca de temas como economía e inmigración, destacándose el caso de un ciudadano recientemente deportado.
El presidente Bukele, afirmó este lunes que no tiene la capacidad de devolver a Estados Unidos al ciudadano basado en el estado de Maryland deportado a su país, a pesar de una orden de la Corte Suprema de Estados Unidos que instruye a la administración Trump a tomar medidas para facilitar su regreso.
Durante una conferencia de prensa junto al presidente Trump en la Casa Blanca, Bukele respondió tajantemente: “Espero que no estén sugiriendo que yo trafique terroristas a los Estados Unidos. Por supuesto que no lo voy a hacer. La pregunta es absurda. No tengo el poder de devolverlo”.

El caso gira en torno a Kilmar Abrego García, un hombre que residía en Maryland y fue deportado el mes pasado a El Salvador, donde fue recluido en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) junto a unos 260 pandilleros, bajo la antigua Ley de Enemigos Extranjeros de 1798.
Según la administración Trump, Abrego García ingresó ilegalmente a Estados Unidos en 2011, una afirmación respaldada por dos tribunales inferiores.
Sin embargo, una orden judicial de inmigración de 2019 había prohibido su deportación a El Salvador debido al riesgo de persecución por parte de pandillas como Barrio 18.














