El presidente de la Cámara, Mike Johnson, celebró la aprobación del proyecto destacando que ''el pueblo estadounidense pidió gobernabilidad, no confrontación, y hoy el Congreso ha respondido con sentido de Estado''. Johnson cargó contra los demócratas que se opusieron a la aprobación del proyecto.
Entre los demócratas que votaron a favor, las declaraciones fueron igualmente firmes y patrióticas. Jared Golden, representante de Maine, afirmó que “mantener el gobierno abierto no debería ser un asunto partidista; es una obligación moral y económica”.
Henry Cuellar, de Texas, recalcó que ''nuestro deber es con las familias trabajadoras, no con las disputas políticas de Washington''. Marie Gluesenkamp Perez, quien representa un distrito rural de Washington, subrayó que ''el cierre solo daña a las comunidades, a los pequeños negocios y a los empleados federales que viven de sus salarios''.














