Tailandia y Camboya celebran el cese al fuego
Los líderes de ambos países elogiaron el resultado del encuentro.
Hun Manet expresó su deseo de que se normalicen pronto las relaciones bilaterales, lo que permitiría que unas 300.000 personas evacuadas regresen a sus hogares. Phumtham, por su parte, subrayó el compromiso de Tailandia con una solución pacífica al conflicto.
La violencia comenzó el 24 de julio, cuando la explosión de una mina terrestre en la frontera hirió a cinco soldados tailandeses. Ambos países se culparon mutuamente por el inicio de las hostilidades, que rápidamente escalaron a enfrentamientos con artillería pesada, cohetes y hasta la intervención de un avión de combate tailandés F-16.
Como resultado, al menos 38 personas, en su mayoría civiles, murieron, y cientos de miles fueron desplazadas.















