El gobierno chino acusó este miércoles a Estados Unidos de mostrar ''indiferencia y acciones tardías'' en la lucha global contra el COVID-19, al tiempo que denunció que Washington ha utilizado a China como chivo expiatorio para desviar la atención de su propia gestión deficiente de la pandemia.
Las acusaciones fueron incluidas en un nuevo Libro Blanco publicado por la Oficina de Información del Consejo de Estado de China, titulado ''Prevención, control y rastreo de los orígenes del COVID-19: Acciones y postura de China''.
El documento, difundido por la agencia oficial Xinhua, sostiene erróneamente que hay ''pruebas sustanciales'' de que el COVID-19 pudo haber surgido en Estados Unidos antes de la fecha oficialmente reconocida por ese país, e incluso antes del brote inicial reportado en Wuhan, China, en diciembre de 2019.
Por ello, Beijing solicita una investigación internacional centrada en el territorio estadounidense para rastrear los verdaderos orígenes del virus.













