El fiscal del condado de Utah, Jeff Gray, anunció que se buscará la pena de muerte contra Robinson. Aunque aclaró que es una decisión tomada con seriedad y basada en la evidencia, el proceso judicial apenas comienza. Aún no está claro si el caso cumplirá con los requisitos necesarios para imponer la pena capital en Utah, donde las ejecuciones son poco frecuentes y los condenados pueden pasar décadas en el corredor de la muerte.
Utah es uno de los cinco estados en Estados Unidos que aún permiten la ejecución por pelotón de fusilamiento, junto con Carolina del Sur, Oklahoma, Mississippi y Alabama. Utah ha utilizado este método dos veces desde que se levantó la moratoria federal en 1977.
El caso más reciente fue en 2010, cuando Ronnie Lee Gardner fue ejecutado por este medio. Gardner fue colocado en una silla, con una capucha negra en la cabeza y un blanco de papel sobre el corazón. Cinco voluntarios del orden dispararon desde casi 8 metros de distancia, cuatro con munición real y uno con una bala falsa, para que ninguno supiera quién realizó el disparo mortal.














