Como es el pelotón de fusilamiento al que podrían condenar al asesino de Charlie Kirk
Robinson podría ser condenado a la pena capital por el asesinato de Charlie Kirk
porFrancisco Leguizamón
internacionales
Luego de que se hayan presentado formalmente los cargos contra Tyler Robinson, se asoma la posibilidad del pelotón de fusilamiento como método de muerte.
El estado de Utah ha presentado cargos formales contra Tyler Robinson, el perturbado joven de 22 años que asesinó a Charlie Kirk, durante un evento en la Universidad del Valle de Utah (UVU) el pasado 10 de septiembre de 2025.
El tiroteo se produjo en un acto público con más de 3.000 asistentes, entre ellos mujeres y niños. Kirk, de 31 años, murió tras recibir un disparo en el cuello.
Las autoridades han imputado a Robinson con un total de siete cargos, incluyendo asesinato agravado, descarga de arma de fuego causando lesiones graves, obstrucción de la justicia, manipulación de testigos, y comisión de un delito violento en presencia de menores. Durante su primera audiencia judicial, Robinson compareció de manera virtual, no presentó una declaración de culpabilidad y se mostró estoico y sin emociones visibles.
Charlie Kirk fue asesinado frente a miles de personas en un evento en Utah
El fiscal del condado de Utah, Jeff Gray, anunció que se buscará la pena de muerte contra Robinson. Aunque aclaró que es una decisión tomada con seriedad y basada en la evidencia, el proceso judicial apenas comienza. Aún no está claro si el caso cumplirá con los requisitos necesarios para imponer la pena capital en Utah, donde las ejecuciones son poco frecuentes y los condenados pueden pasar décadas en el corredor de la muerte.
Utah es uno de los cinco estados en Estados Unidos que aún permiten la ejecución por pelotón de fusilamiento, junto con Carolina del Sur, Oklahoma, Mississippi y Alabama. Utah ha utilizado este método dos veces desde que se levantó la moratoria federal en 1977.
El caso más reciente fue en 2010, cuando Ronnie Lee Gardner fue ejecutado por este medio. Gardner fue colocado en una silla, con una capucha negra en la cabeza y un blanco de papel sobre el corazón. Cinco voluntarios del orden dispararon desde casi 8 metros de distancia, cuatro con munición real y uno con una bala falsa, para que ninguno supiera quién realizó el disparo mortal.
Ronnie Gardner fue el último reo ejecutado mediante este método en el estado de Utah
En 2004, Utah eliminó la opción voluntaria de fusilamiento debido al fuerte interés mediático que provocaba. Sin embargo, en 2015, el entonces gobernador Gary Herbert firmó una ley que reinstauró el fusilamiento como método alternativo en caso de que no hubiera disponible una inyección letal, debido a la escasez y alto costo de los fármacos necesarios. Además, a diferencia de la inyección letal, los órganos de los ejecutados por fusilamiento pueden ser donados.
En agosto de 2025, el caso de Ralph Leroy Menzies, un condenado por un asesinato en 1986, volvió a poner el tema en debate. Menzies, de 67 años y con demencia, fue indultado de su ejecución por fusilamiento por la Corte Suprema de Utah, tras casi cuatro décadas en prisión. El fallo se basó en su deteriorado estado físico y mental.
Aunque Robinson enfrenta cargos serios, no se trata de un caso típico de pena de muerte, según expertos legales. No hubo múltiples víctimas, ni tortura o asesinato de un menor, circunstancias comúnmente asociadas con sentencias capitales. Sin embargo, la fiscalía puede argumentar con toda razón que Kirk, como figura pública, fue asesinado con premeditación frente a miles de testigos, lo cual podría constituir un agravante.
Silla de ejecución por fusilamiento
El abogado defensor penal Clayton Simms explicó que el asesinato de un personaje público en un acto masivo y con motivaciones ideológicas podría considerarse especialmente cruel y tener impacto nacional, factores que podrían influir en una sentencia de muerte.
Robinson sigue detenido sin derecho a fianza y su próxima audiencia está programada para el 29 de septiembre de 2025. La decisión final sobre una eventual ejecución, y el método a utilizar, podría tomar años, dependiendo del desarrollo del juicio, las apelaciones y posibles apelaciones constitucionales.