La escalada de los costos energéticos está estrechamente vinculada a la inestabilidad en Oriente Medio, entre otros factores. Los enfrentamientos entre Irán, Israel y otros actores regionales han generado volatilidad en los mercados internacionales del petróleo, afectando especialmente a países altamente dependientes de las importaciones energéticas como Corea del Sur.
Tras la publicación de los datos, el Banco de Corea advirtió que la inflación probablemente permanecerá alrededor del 3% durante los próximos meses debido a que el aumento de los precios del petróleo continúa trasladándose a otros sectores de la economía.
La entidad monetaria ya había elevado la semana pasada su previsión de inflación para 2026 desde el 2,2% hasta el 2,7%, una revisión que refleja la creciente preocupación por las presiones inflacionarias derivadas del contexto internacional.
















