El Gobierno de Costa Rica, encabezado por el presidente Rodrigo Chaves, decidió cerrar su embajada en Cuba, ubicada en La Habana, y poner fin a todo tipo de relaciones diplomáticas con el régimen comunista de la isla.
Entre las razones expuestas por la administración costarricense se encuentran la represión ejercida contra manifestantes que reclaman cambios democráticos, así como las reiteradas denuncias de violaciones a los derechos humanos que, según el Gobierno, se registran de manera sistemática en el país caribeño.












