El respaldo a la intervención de Estados Unidos en Venezuela continúa en ascenso y ya alcanza al 50% de la población, según la tercera entrega del Venezuela Situation Monitor, elaborado por la firma Iceberg. El relevamiento refleja un cambio profundo en el humor social del país, marcado por el agotamiento del ciclo chavista y una creciente demanda de transformación política.
De acuerdo con el estudio, el 50% de los consultados considera positiva la intervención estadounidense, frente a un 29% que la evalúa negativamente, mientras que un 21% no expresa una posición definida. En paralelo, el apoyo explícito a la idea de “derrocar a Nicolás Maduro mediante una intervención de Estados Unidos” asciende al 38%, un dato que confirma la pérdida de legitimidad del régimen y la fragmentación de las alternativas tradicionales.

El sondeo también muestra que un 31% de los venezolanos respalda la salida de Maduro, aunque sin participación directa de Washington, mientras que solo un 20% considera que el exmandatario debía completar su mandato. La combinación de estos datos evidencia un consenso mayoritario en torno a la necesidad de un cambio de rumbo, aun cuando persisten diferencias sobre los mecanismos para alcanzarlo.
Las expectativas a futuro acompañan este giro. El 53% de los encuestados cree que Venezuela estará mejor en los próximos tres meses, un salto significativo respecto del 40% registrado en la medición anterior. A mediano plazo, el optimismo es aún mayor: el 65% proyecta una mejora en los próximos dos años, frente al 54% de la semana previa. Solo el 16% anticipa un deterioro en el corto plazo y apenas el 8% en el horizonte de dos años.








