Una vez dentro del aseo, la obligaron a realizar actos sexuales bajo amenaza y violencia. Los agresores habrían actuado de forma coordinada, lo que ha llevado a la Fiscalía de París a imputarles el delito de ''violación en reunión sobre menor de 15 años'', una calificación que agrava notablemente las penas previstas (hasta cadena perpetua en caso de circunstancias agravantes).
El calvario de la menor terminó gracias a la rápida intervención de un testigo. Visiblemente afectada y llorando, la niña salió del restaurante y relató lo ocurrido a un transeúnte, quien alertó inmediatamente a la policía.
Los agentes de la Brigada Anticriminalidad (BAC) y de la Policía Nacional acudieron al lugar en pocos minutos y localizaron a los cuatro sospechosos todavía en los pasillos del centro comercial, a escasos metros del KFC donde se habían producido los hechos.















