El dictador comunista de China, Xi Jinping, reconoció públicamente varios de los problemas estructurales que afectan al país y que amenazan con limitar su crecimiento económico en los próximos años. Esto es un caso único debido a que por años el Partido Comunista Chino censurado cualquier crítica contra la crisis que sufre el país asiático.
Entre los principales desafíos señalados se encuentra la dependencia tecnológica del exterior, especialmente en sectores estratégicos como los semiconductores y la tecnología avanzada. China continúa enfrentando dificultades para alcanzar la autosuficiencia en áreas clave debido a las restricciones impuestas por Estados Unidos y otros países occidentales.













