Las purgas han tenido consecuencias especialmente profundas en las Fuerzas Armadas chinas. De los siete integrantes de la Comisión Militar Central designados en 2022, cinco fueron apartados de sus cargos, dejando únicamente a Xi Jinping y al vicepresidente Zhang Shengmin, especializado en disciplina militar.
Zhang fue incorporado inesperadamente al Politburó durante el encuentro, una decisión excepcional, ya que el partido no sumaba nuevos integrantes a ese organismo durante un pleno intermedio desde 1994. La reducción de la cúpula militar ha generado interrogantes sobre la capacidad operativa y la estabilidad del mando de las Fuerzas Armadas chinas.
El Partido Comunista Chino (PCCh) registró una cifra récord de expulsiones de altos funcionarios y el mayor nivel de ausencias en su dirigencia desde la era de Mao Zedong, en medio de una amplia campaña de purgas impulsada por el dictador Xi Jinping para reforzar la disciplina interna y consolidar su control sobre el aparato político y militar del país.
Las cifras se conocieron durante el quinto pleno del Comité Central, celebrado esta semana a puerta cerrada, donde también se estableció que el XXI Congreso del Partido Comunista tendrá lugar durante la segunda mitad de 2027 en Pekín.
El encuentro marcará una nueva reorganización de la cúpula del régimen chino, en la que se espera que Xi consiga mantenerse al frente del partido durante otros cinco años.
Durante el corriente año, el Partido Comunista Chino registro una cifra récord de expulsiones de altos funcionarios
Según un comunicado difundido por la agencia estatal Xinhua, participaron 279 miembros titulares y suplentes del Comité Central, frente a los 376 designados originalmente en 2022.
Esto representa una ausencia del 25,8 % de sus integrantes iniciales, la proporción más elevada registrada desde el final del período maoísta. Muchas de estas ausencias están relacionadas con las purgas políticas y las investigaciones disciplinarias emprendidas durante los últimos años.
Pese a la magnitud de las expulsiones, la dirigencia comunista presentó el proceso como una demostración de fortaleza institucional y destacó los supuestos logros de su campaña contra la corrupción.
También se registró un elevado número de ausencias en la dirigencia, siendo que casi el 26% de la misma no se presentó al quinto pleno
Expulsiones históricas en la cúpula comunista
Durante el pleno, el partido ratificó formalmente la expulsión de 33 funcionarios, incluidos los ex-integrantes del Politburó Ma Xingrui y Zhang Youxia. Con estas destituciones, el número de miembros del Politburó expulsados durante el actual mandato ascendió a tres, la cifra más alta desde 1980.
Entre los funcionarios sancionados también figuran el ex-diplomático Liu Jianchao y el ex-ministro de Industria Jin Zhuanglong.
Los altos mandos militares del régimen de Xi Jinping han sido uno de los principales afectados de las purgas
Xi Jinping intensifica su campaña de disciplina
Desde su llegada al poder en 2012, Xi ha convertido la lucha contra la corrupción en uno de los principales instrumentos de su gobierno. Poco después de asumir el liderazgo, advirtió que permitir el avance de la corrupción podría provocar el colapso del partido y del Estado.
Desde entonces, millones de funcionarios han sido investigados y cientos de altos dirigentes han perdido sus cargos, incluidos antiguos aliados del mandatario. Xi ha defendido estas medidas como una revolución interna necesaria para eliminar las amenazas que, según sostiene, comprometen la supervivencia del sistema comunista.
El comunicado del pleno afirmó que la concentración de autoridad en Xi permitió corregir irregularidades históricas, fortalecer la disciplina y eliminar riesgos dentro del partido, el Estado y las Fuerzas Armadas.
Sin embargo, la continuidad de las purgas también evidencia las dificultades del régimen para controlar la corrupción mediante sus propios mecanismos internos, en un sistema caracterizado por la ausencia de controles políticos independientes.
El dictador Xi Jinping defendió la campaña de disciplina llevada a cabo en el partido y se encamina a extender su liderazgo en el CCP
El Partido Comunista prepara la continuidad de Xi
El encuentro también sentó las bases para el próximo Congreso del Partido Comunista, previsto para 2027, cuando se espera que Xi Jinping consolide su permanencia en el poder. Los medios estatales chinos han reforzado los mensajes que presentan su liderazgo como garantía fundamental de estabilidad política y continuidad institucional.
El pleno también pidió mejorar la formación y selección de dirigentes jóvenes, aunque persisten dudas sobre cuánto poder estará dispuesta a ceder la vieja guardia. Mientras tanto, el Partido Comunista prometió mantener su prolongada campaña contra la corrupción, dejando claro que las purgas seguirán siendo una herramienta central del régimen de Xi Jinping.