El presidente de Estados Unidos defendió la operación militar contra el régimen iraní y aseguró que su prioridad es evitar que Teherán desarrolle armamento nuclear.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reafirmó que el objetivo central de la ofensiva militar en Medio Oriente es impedir que el régimen de Irán obtenga armas nucleares.
El mandatario expresó su postura en un mensaje publicado en su red social Truth Social, donde sostuvo que la prioridad estratégica de Washington es evitar que Teherán represente una amenaza global.
“Lo que me interesa e importa mucho más, como presidente, es detener a un imperio malvado, Irán, para que no tenga armas nucleares y destruya Medio Oriente y, de hecho, el mundo. ¡Nunca lo permitiré!”, escribió Trump.
Sus declaraciones llegan en medio de la ofensiva conjunta que Estados Unidos lleva adelante junto a Israel contra el programa nuclear iraní.
Una ofensiva para neutralizar la amenaza nuclear
La operación militar iniciada el 28 de febrero tiene como objetivo declarado neutralizar la infraestructura nuclear del régimen iraní.
Desde entonces, fuerzas estadounidenses e israelíes han atacado múltiples objetivos estratégicos dentro del territorio iraní.
Entre ellos se encuentran instalaciones vinculadas al desarrollo nuclear, como la planta de enriquecimiento de Natanz, considerada uno de los centros clave del programa atómico de Teherán.
El ejército israelí también confirmó ataques contra el complejo militar de Parchin, ubicado en las afueras de Teherán, asociado al antiguo proyecto nuclear secreto conocido como Amad.
Para Washington y Tel Aviv, estas instalaciones formaban parte de la infraestructura destinada a desarrollar armamento nuclear.
Trump reconoce el impacto energético, pero prioriza la seguridad global
Durante su mensaje, Trump también se refirió al impacto económico del conflicto en los mercados energéticos.
El presidente destacó que Estados Unidos, como uno de los principales productores de petróleo del mundo, se beneficia cuando los precios internacionales del crudo suben.
“Cuando los precios del petróleo suben, ganamos mucho dinero”, señaló.
Sin embargo, aclaró que ese factor es secundario frente al objetivo principal de impedir que Irán desarrolle capacidad nuclear militar.
El conflicto impacta en los mercados energéticos
La guerra también generó consecuencias económicas a escala global.
El conflicto afectó gravemente el tránsito por el estratégico Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del planeta.
Antes de la guerra, por ese paso marítimo circulaba aproximadamente un quinto del petróleo mundial.
La interrupción del flujo provocó fuertes tensiones en los mercados internacionales.
Según estimaciones de la Agencia Internacional de Energía, la crisis generó la mayor perturbación del suministro de petróleo registrada en la historia del mercado energético global.
Rusia intenta capitalizar la crisis energética
En paralelo, Rusia busca aprovechar la crisis energética derivada del conflicto.
El enviado presidencial ruso Kirill Dmitriev se reunió en Florida con funcionarios de la administración Trump para discutir la situación del mercado energético.
Durante ese encuentro, el representante ruso sostuvo que el mundo está comenzando a comprender el papel clave del petróleo y el gas rusos para estabilizar los mercados globales.
El movimiento refleja el intento de Moscú por utilizar la coyuntura internacional para aliviar las sanciones impuestas a su sector energético.